AMORDAZADOS

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A dónde van? Eran cinco, un grupo de amigos que regresaban a sus casas cuando, sin saber ni cómo ni de dónde, aparecieron dos “grises” y, sin ninguna explicación, empezaron a asestarles una serie de golpes para, a continuación, trasladarlos al cuartelillo. Mientras, se miraban atónitos, sin comprender que estaba pasando y por qué los detenían,  cuando solo regresaban de una fiesta y  habían parado para fumar un cigarro y echar unas risas antes de volver a sus hogares. Historias como esta, real pero de hace unas décadas, pueden volver a suceder con la aprobación del pasado jueves de la Ley Mordaza, que sacó adelante el PP a golpe de mayoría en el Congreso con toda la oposición en contra. El PP sigue haciendo de las suyas porque nunca les ha importado llegar a consensos con grupos de la oposición para aprobar leyes nuevas o derogar las que promulgaron gobiernos anteriores, en este caso socialistas. Gobiernos que, por cierto, siempre trataron de llegar a un acuerdo con la oposición al entender que una ley debe estar consensuada por los partidos con representación en la Cámara. Esta nueva ley permitirá sancionar con 600.000 euros “la perturbación grave de la seguridad ciudadana que se produzca con ocasión de reuniones o manifestaciones frente a las sedes del Congreso, el Senado y las asambleas de las comunidades autónomas, aunque no estuvieran reunidas, cuando no constituya infracción penal”. A partir de ahora se concederá mayor valor probatorio a las denuncias formuladas por los agentes de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Con su entrada en vigor, las faltas que hasta ahora se incluían en el Código Penal, y que por tanto se sometían a control judicial previo, serán castigadas con una mera multa administrativa. De esta forma, la última palabra no la tendrá ya el juez, sino la autoridad administrativa correspondiente, lo que podría colisionar con el derecho constitucional a la tutela judicial efectiva. El PSOE ya ha anunciado que revocará la ley mordaza cuando vuelva a gobernar. Esta ley limita los derechos fundamentales y constituye un ataque frontal contra las libertades individuales, por lo que los socialistas la derogarán en cuando gobiernen. Porque, no sé a ustedes, pero esto me devuelve a los tiempos que narro al principio, una época negra. Y ya saben, si no quieren pagar hasta por respirar, el 24 de mayo tenemos una oportunidad para empezar a cambiar las cosas.

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