Una lambetadas demasiado sexis

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A una coruñesa, turka le llamarían desde el sur de Galicia, se le ocurre comprar un helado en La Italiana, pasear por la Marina saboreándolo y a nadie se le dispara la libido. O sí, pero no precisamente por los lambetones que ella le dé a la bola, por ejemplo, de nata. En cambio, si es una turca de las genuinas, de las de allá por cerca del Bósforo... El Ayuntamiento de Bagcilar, un distrito de la parte europea de Estambul,  ha organizado un curso de buenos modales para la mujer en el que se desaconseja que chupen helados en público por lo que pueda pasar. A quien se le ocurren semejantes cosas no le vendría mal ser comedido en la ración de viagra.

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