Dos reacciones bien diferentes

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FERGUS Murphy es árbitro de tenis. En el último partido que dirigió a Roger Federer un juez de línea dio una bola como mala, con lo que el marcador sería de 30-15, pero Murphy cantó 40-0. El suizo le recriminó el error y él alegó que no había oído a su ayudante. “Ni lo oíste, ni estabas mirando el partido, sino lo verías. Pide perdón y listo”. Murphy se la envainó y pidió disculpas. Pizarro Gómez es árbitro de fútbol, pitó un penalti contra el Deportivo que solo existió en su imaginación, Krohn-Delhi, enfadado, le dijo: “Qué malo eres” y el colegiado lo expulsó. Lástima que a Pizarro no le haya dado por las raquetas, el Deportivo habría ganado en Albacete.

Dos reacciones bien diferentes