PENOSO CENTENARIO DEL MODERNISMO DE RODOLFO UCHA

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El Modernismo fue un renovador movimiento artístico y cultural que dominó buena parte de Europa a finales del siglo XIX y comienzos del XX, como seña de identidad de una burguesía salida de la revolución industrial. Ciudades europeas como Munich, Bruselas o Viena, y otras españolas como Barcelona o Palma de Mallorca, conservan notables obras de un estilo caracterizado por el empleo de diseños atrevidos, nuevos materiales y elegantes formas dinámicas.
Ferrol realizó una peculiar aportación a este movimiento, el mejor adaptado en formas y volúmenes durante el siglo XX a las construcciones de la Magdalena, suministrando un valor añadido al racional clasicismo del barrio histórico. Una característica fundamental de este modernismo, además de su sobriedad y el retraso temporal en su aparición, fue el hecho de incorporar la tradicional galería dieciochesca, en su triple utilidad de protección térmica, de zona de estar y mirador a la calle, y de singular elemento decorativo de la fachada.
Prácticamente todas las obras que el modernismo dejó en nuestra urbe son de la autoría de Rodolfo Ucha Piñeiro, nacido en Vigo el año 1882. Hizo la carrera en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid, siendo nombrado Arquitecto Municipal de Ferrol el año 1909, cargo en el que permaneció hasta el año 1936. Después de trabajar en Salamanca, Málaga y A Coruña, volvió a Ferrol donde ejerció particularmente su profesión hasta el año 1976. En reconocimiento a su larga trayectoria recibió un homenaje en 1977, cuatro años antes de su muerte a punto de cumplir cien años.  
Académico de Bellas Artes de San Fernando, proyectó notables obras dentro del Eclecticismo, Art Decó y Racionalismo, pero fue en el Modernismo donde Ucha Piñeiro mostró su maestría de diseño y alcanzó sus mayores éxitos. Su formación académica y su bagaje artístico le hicieron destacar en todos los estilos imperantes en su época, siendo un autor versátil e sincrético que, según que la obra que llevaba a cabo tuviese carácter institucional o fuese encargo privado, usaba un doble lenguaje, oficialista y más sobrio en el primer caso, y más atrevido y decorativo en el segundo.
Precisamente entre los años 1910 y 1915, es decir cumpliéndose ahora cien años, Rodolfo Ucha llevó a cabo sus obras más genuinamente modernistas,  empezando por la casa Romero y la antigua Fonda Suiza, hoy Hotel, del año 1910, siguiendo por las casas Munduate, Pereira, y Brañas, el edificio del Correo Gallego y el antiguo Hotel Suizo, hoy entidad bancaria, hasta la casa Rodríguez Trigo el año 1915. Más tarde llevó a cabo otras obras tales como el Chalet de Antón, el Casino Ferrolano, el Teatro Jofre, el Hotel Ideal Room, la Cocina Económica o el Chalet de Canido, conocidas muestras de su impronta en Ferrol, algunas de ellas combinando detalles del Art Deco y el Eclecticismo.
El Ayuntamiento de Ferrol y sus asesores vienen mostrándose incapaces de mantener una Ruta del Modernismo como señal de identidad propia del barrio de la Magdalena. Se ha perdido la ocasión de homenajear a Rodofo Ucha con motivo del centenario de su obra modernista, con una publicación institucional que la diese a conocer, publicación que estaba prácticamente lista pero que la tradicional desidia en temas culturales y la indolencia de sus responsables han impedido su salida a la luz en el momento oportuno. Todavía se tiene la ocasión de hacer un cumplido homenaje a Rodolfo Ucha Piñeiro, nombrándole Hijo Adoptivo de la ciudad, título del que es plenamente merecedor.
En otra ocasión habrá que referirse a nuevos temas culturales. Como ejemplos, ese polisémico y externalizado Congreso de Turismo Industrial, que está generando serias dudas sobre lo que puede significar para Ferrol, incluyendo esa ridiculez de una visita a playas salvajes (acaso tienen cocodrilos?) y una fatua promoción de las Meninas, transformando en acontecimiento artístico una buena causa que sirvió para llamar la atención del mal estado de un barrio; esa intermodal Semana Santa Ferrolana con sus continuadas puestas en escena, incluido el número del caballito en A Malata;  o ese zigzagueante Camino Inglés que el Ayuntamiento intenta promocionar con notables carencias de señalización y una evidente falta de rigor histórico.
jjburgoa@hotmail.com

 

PENOSO CENTENARIO DEL MODERNISMO DE RODOLFO UCHA