Un líder con poco poder

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EL sobrinísimo Gonzalo Caballero no ha dejado de repetir desde que fue elegido jefe de la franquicia enxebre de los socialistas que los militantes no quieren baronías en el partido. Pues no las querrán, pero en las tres provincias en las que han elegido al nuevo secretario general ha ganado justo el candidato que él no quería. David Regades, hombre del todopoderoso Caballero, don Abel, venció en Pontevedra; Ávaro Santos, heredero del besteirismo, lo hizo en Lugo, y Valentín González Formoso aplastó a Mercedes Rosón, colocada sobre el ring por el caballerismo, el de Gonzalo, no el de Abel. El liderazgo ourensano se decidirá en la segunda vuelta, pero las cosas no pintan nada bien, pues da la impresión de que Noela Blanco, en su momento apadrinada por Pachi Vázquez, será la ganadora. Muy tocada está, por lo tanto, la capacidad negociadora del número uno de los socialistas galaicos, que podrá seguir luciendo de número uno allá por donde vaya, pero a quien le va a ser muy difícil ejercer como tal.

Un líder con poco poder