EL CONSEJO

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Estoy convencida de que en el Gobierno hay fans de los Monty Python. Apostaría a que antes de participar en reuniones ministeriales y grupos de trabajo alguno se inspira viendo “La vida de Brian”. Con el Frente Popular de Judea, el Frente de la Judea Popular y sus encuentros de alto nivel. Así se explicaría que se le haya ocurrido la idea de que el Ejecutivo cree un consejo asesor para decidir cuántos consejos asesores elimina. Como humor absurdo, es bueno. Más, teniendo en cuenta que la corporación de expertos va a nacer al abrigo de una comisión dividida en cinco subcomisiones y constituida con el objetivo de adelgazar la Administración. Les veo futuro como cómicos a estos chicos.

Lo primero, dicen, será cuantificar los observatorios, comités, consejos, comisiones, asambleas y demás inventos aparecidos en los últimos años. Con total impunidad lo anuncian –pío, pío, que yo no he sido–, como quien habla de que han crecido setas en el campo. Nosotros de delegaciones y asociaciones no sabemos. Lo nuestro es la austeridad y el recorte. Y se lo toman muy en serio. Ya había anunciado el presidente en su discurso de investidura, allá por noviembre de 2011, que la reestructuración era una medida urgente. Quizá entonces convocó un grupo encargado de designar un responsable que se encargase de dirigir el proyecto, tras largas y numerosas reuniones se llegó a un acuerdo para nombrar al elegido, refrendada la decisión por otro grupo de control se procedió a informar al interesado, este estudió con sus más estrechos colaboradores las posibles estrategias para abordar la tarea encomendada, se hicieron informes, se tomaron cafés, se hicieron más informes, se creó una comisión con nombre de asteroide –CORA–, se analizaron posibilidades, más cafés y más informes, y un año y algo después se determinó que se crearía un consejo asesor. Velocidad política.

Entre los expertos opinadores habrá representantes de los sindicatos mayoritarios en la Administración, de las patronales, de los autonómos, del sector académico y del Consejo de Consumidores. Y la Defensora del Pueblo. O el Gobierno está más cerca del espíritu asambleario del 15-M de lo que nadie podría sospechar o quiere maquillar sus futuras decisiones con alusiones a las recomendaciones de los asesores.

Sea como sea espera tener respuesta a finales de junio. En ese momento, sospecho, un comité instituido ex profeso debatirá la creación de un nuevo grupo que determine si se disuelve el consejo asesor.

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