Antonio Abril apuesta por un “cambio radical” en el sistema universitario

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“La calidad del sistema universitario español es muy insuficiente y es necesaria una profunda reforma”. Antonio Abril, presidente del Consello Social de la Universidad coruñesa, respalda los informes que hablan del sistema académico como “un enfermo perfectamente diagnosticado al que no se le encuentra la medicina”. Y así lo volvió a manifestar ayer, durante la presentación de la Memoria de Responsabilidad Universitaria de la entidad. Para Abril es urgente acometer “un cambio radical que introduzca criterios de gestión del talento en función del mérito”, y con eso se refiere a cambiar el modelo de gobernanza de los centros públicos y, por ende, también el de la Universidad coruñesa.
Abril se mostró claro y contundente sobre esta cuestión: “Es necesario un buen gestor. El sistema de gobierno actual ni funciona ni puede funcionar en el siglo XXI”. La apuesta pasaría por suprimir tanto el Consello de Goberno como el Consello Social y crear un único órgano, bajo la denominación de Consello de Universidad, que estaría compuesto en un 50% por personal elegido por el Claustro; en un 25% por miembros nombrados por la comunidad autónoma y otro 25% que elegirían los dos anteriores entre personas externas e internas de la entidad.
De este órgano dependería el nombramiento del rector, que sería un académico (no necesariamente de la misma universidad), “al que se le dotaría de capacidad de gestión y ejecutiva, con los mecanismos de gobierno necesarios”, subraya Abril.

financiación
Otro de los problemas de base que ve el presidente del Consello Social en la Universidad es de la financiación. Abril apunta a la existencia de “desajustes tremendos entre la investigación que se desarrolla y los ingresos que se perciben”. Por ello, urge una mejora de la transferencia de resultados, que permitiría convertir a la universidad “en un motor económico y social”. “Esta es una mercantilización sana”, explica el presidente, que añade que se debe repensar la financiación a través de la excelencia.
Entiende que el modelo fijado por la Xunta va “en el buen camino” y, en un momento en el que ya se empieza a pensar en el Plan de Financiación del periodo 2016-2020, es necesario que se tengan en cuenta las fortalezas de la Universidad de A Coruña. Un centro que, con unas dimensiones más reducidas que la de Santiago y la de Vigo, y con menos personal y capacidad para investigar, siempre lamenta salir “perjudicada” en el reparto de fondos autonómicos. Sin embargo, Abril subraya que es necesario que se valoren criterios como la capacidad docente y de inserción laboral de los titulados a la hora de adjudicar la financiación. Aún así, y defendiendo la inyección de fondos públicos, el Consello Social apuesta por diversificar las fuentes de financiación y poner más peso en lo privado. “El 80% de los fondos provienen del sector público”, subrayó Abril, que añadió que “eso no permite avanzar hacia la excelencia”.
Una propuesta cuestionada por el rector, Xosé Luis Armesto que, en otro acto ayer mismo, señaló que un modelo de universidad público debe ser financiado por el sector público, “que se pagan cos impostos dos cidadáns”, dijo. Armesto y Abril también chocan en sus apuestas por el modelo de gobernanza. El rector apuesta por el sistema actual, del que dice, es colaborativo y corresponsable, donde participa toda la comunidad universitaria. “Funciona razoablemente ben”, contestó el rector.  
Sobre el sistema universitario gallego, Abril entiende que “no sobran universidades” pero ve necesario una organización más adecuada de las titulaciones. Apuesta por suprimir las duplicidades de títulos y reducir el número de grados, másteres y doctorados, que considera excesivo. Estima que nadie debe quedar fuera de la universidad por falta de recursos pero anima a revisar el sistema de tasas públicas, así como el de becas.

Antonio Abril apuesta por un “cambio radical” en el sistema universitario