Una crisis económica podría azotar al planeta en 2020

image1
|

Si bien, la situación actual de la economía global ya no es miel sobre hojuelas, son muchos los analistas y especialistas que apuntan a que esto irá empeorando con el paso de los años, en un cambio que se iniciará a partir de próximo año 2020.

Tras la situación que causó la caída de Lehman Brothers, diversos entes mundiales tienen la intención de cubrirse las espaldas ante la posibilidad de sufrir una catástrofe similar, incluso peor.

Concretamente, en este artículo tomaremos en cuenta las mediciones y análisis realizados por JPMorgan Chase, que se ha encargado de trabajar en una suerte de predicción que podría indicarnos cómo será el comportamiento de la economía global en el futuro cercano, evaluando también las capacidades que se tienen hoy en día para evitarla o hacerle frente.

Para el estudio se ha tomado en cuenta todo el tiempo que lleva en auge la denominada expansión económica, incluyendo elementos como el precio de los activos financieros en dicho período, con el fin de intentar conocer a priori el alcance que podría tener una próxima recesión.

Quizá el golpe no sea tan fuerte

En este sentido, según JPMorgan Chase, se ve muy probable que sí ocurra una próxima crisis económica a partir del año 2020, con la diferencia de que, en este caso, sus repercusiones no serán tan fuertes como la que se hicieron sentir hace una década.

Está entidad le baja el volumen a las alarmas basándose en que el precio de los activos de los países subdesarrollados, o en vías de desarrollo como también prefieren llamar, tienen un nivel inferior al que poseían durante el inicio de la pasada crisis, lo que bajará la cantidad de inversiones centradas en comprar los fondos pasivos.

Del mismo modo, en el reporte de JP Morgan Chase se ha destacado que la liquidez del mercado bursátil disminuirá a partir de 2020 y que se colocará, al menos, dos niveles por debajo de la venidera crisis.

Siguiendo la misma línea, según el análisis de Bloomberg, la baja de la liquidez genera que el mercado bursátil sea capaz de resistir desbarajustes de gran magnitud, lo que podría ser uno de los factores beneficiosos principales para que esta crisis no escale tantos niveles de gravedad, como sí ha sucedido con anterioridad.

Otro elemento que interviene en la situación, es la cantidad de deudas que tienen las familias estadounidenses en el mercado, ya que en este caso es mucho mayor a la que se tenía registrada en 2008, por lo que muchos analistas temen que la instaurada cultura consumista pueda repercutir negativamente y agudizar la crisis.

El detonante de la crisis podría ser el aumento de las tasas de interés en EEUU.

Ahora, uno de los elementos más importantes que se deben diagnosticar es en qué momento comenzará esta tan temida crisis. Con relación a ese tema, un analista de JP Morgan Chase declaró que es probable que la crisis se inicie en el último trimestre de 2019, haciendo énfasis en que esto ocurrirá cuando las entidades norteamericanas decidan aumentar sus tasas de interés para el cobro de las deudas.

Precisamente, en este punto es que más influencia podría tener Donald Trump, gracias a sus conservadores políticas que solo ven sus propios intereses y fomenta la cultura del consumismo, con aciertos, pero también con muchas desventajas. Eso sin mencionar su personalidad, que podría llevarlo a cometer errores y no aceptar ayuda de los especialistas, lo que puede perjudicar a los mercados mundiales de alimentos y otros sectores.

Como si de una apuestas en línea NJ se tratase, sin duda la mayoría de analistas apostarían su corbata a un duro colapso económico en la década de los 2020, ya que desde ahora mismo se está experimentando el impacto de las ásperas relaciones que tiene el máximo mandatario estadounidense con el gobierno y la industria de China.

Los bancos centrales de cada país jugarán un papel preponderante para evitar la crisis

Si bien, las principales potencias mundiales cargan con la mayor parte de la responsabilidad en este tema, los bancos centrales de cada país tendrán que esforzarse por poner su granito de arena para impedir que esta crisis no sea tan grave, en aras de cumplir también con los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

En conclusión, si debemos escoger un factor en el que prácticamente todos los analistas coinciden, es en la responsabilidad de los bancos centrales para intentar este probable y devastador desastre. Como siempre, todo se decidirá por lo que logren acordar, o no, los políticos más influyentes de todo el mundo.

 

Una crisis económica podría azotar al planeta en 2020