Villares apela al ala “galleguista” del PP y a los “desafectos” del PSOE y el BNG

El candidato de En Marea a la Xunta, durante su presentación patricia g. fraga
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“En Marea tiene vocación de mayoría social”. Es por eso que el mensaje de su candidato a la Presidencia de la Xunta, Luís Villares, no se frena en las siglas que conforman la confluencia; ni siquiera en las fuerzas de la izquierda. “También aspiramos a que gente que votó hasta ahora al PP, pero se sintió defraudada por su política antisocial, vea en nosotros un referente”, apeló, para incidir en que los “sectores galleguistas” de este partido “podrían encontrarse muchísimo más cómodos” con la “verdadera construcción de país” que propugna su formación.

Del mismo modo, este magistrado lucense nacido en 1978 se dirigió a los que están abandonando (o ya lo han hecho) el BNG y a la “gente desafecta del PSOE, que está harta de que no cumpla las expectativas de los votantes progresistas”, para ofrecerles su proyecto de cara a las elecciones autonómicas del próximo 25 de septiembre.

“En la medida en que queremos ser hegemónicos políticamente, tenemos que ser hegemónicos socialmente”, argumentó, tras poner en valor que son más de un centenar de mareas municipalistas y tres partidos (Podemos, EU y Anova) los que forman parte del “proyecto colectivo” que es la Marea gallega. “Y la confluencia es siempre un proceso inacabado”, apostilló.

Optimista desde el principio de las negociaciones sobre la entrada de Podemos –que finalmente se materializó a última hora del viernes–, Villares restó importancia a esas desavenencias, que comparó con lo que ocurre cuando varias personas “deciden irse a vivir juntas”. De hecho, señaló que es el PP el que “está agitando el tema del ruido interno”, porque “sabe” que el “hito político” que supone la Marea “le va a costar el gobierno”. Más allá de la suma de esta suma de fuerzas en torno a En Marea, el aspirante a inquilino de Monte Pío subrayó que hay un programa que conjuga “la construcción de un proyecto nacional para Galicia” con “el compromiso con la justicia social”.

 

“Galicia como nación”

Entrando en detalle, su “apuesta” pasa por que se “reconozca a Galicia como nación”, pero “sin que eso signifique en el corto plazo, ni mucho menos, superar el marco jurídico político”. “Tenemos un Estatuto de Autonomía aún no desarrollado completamente, y un marco de transferencias que todavía no fue agotado”, reflexionó, antes de concluir que “el buen autogobierno significa el desarrollo pleno de esas competencias”.

Precisamente, desde su punto de vista, el hecho de que el autogobierno no haya sido “explorado hasta el límite” es el motivo por el que “hasta ahora” no ha habido en Galicia “una demanda social significativa” de autodeterminación.

En cuanto a la otra pata de su proyecto, la “justicia social”, supone “redistribución de renta y riqueza” y “creación de igualdad de oportunidades”. “Nuestro proyecto es no dejar a nadie atrás”, enfatizó, crítico con que el PP “alardease” de “gestionar Galicia como si fuese una empresa, despreocupándose por sus resultados nefastos en materia social”. Con una visión opuesta, se propone dirigir el país “como una gran familia” en la que, “cuando no hay para todos, se reparte”.

A ello sumó “un plan de articulación del territorio” a través de una concepción “integral” de Galicia dotada también de una “planificación a largo plazo”.

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