Mario Balsa | “Esto no se ha acabado y prevemos un segundo pico de contagios”

Mario Balsa estudia y trabaja en Girona | cedida
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Es ferrolano pero estudia en Girona, ¿a qué se debe? 

Soy natural de Fene. Desde pequeño tuve claro que quería ser médico y cursé el bachillerato en el Saturnino Montojo, consiguiendo en la Selectividad la media para entrar en la universidad pública. Me decidí por la Universitat de Girona por su metodología, que adopta el sistema de Aprendizaje Basado en Problemas (ABP): consiste en que desde primer curso tenemos clases por grupos de tan sólo 9-11 alumnos con un tutor/tutora y hemos de resolver casos prácticos a través del conocimiento y estudio de los temas de cada asignatura. Al ser grupos pequeños, aprendemos a trabajar en equipo, organizarnos, aprender de los demás y enseñarnos entre todos. Además, es una facultad muy familiar, pues somos más o menos 80 alumnos por curso.

Aún no cursa el MIR, ¿qué especialidad tiene pensado realizar?, ¿ha cambiado esta situación su elección? 

Si consigo la nota, me encantaría hacer oncología médica. Este año hice mi trabajo final de carrera, un ensayo clínico sobre los glioblastomas multiformes, el tumor cerebral primario maligno más frecuente en los adultos, y es una de las experiencias más bonitas y didácticas que he hecho. Además, algún verano hice prácticas de oncología en diferentes hospitales y tengo claro que es lo que de verdad me gusta y me llena. A menor nivel también me gusta dermatología, pediatría, digestivo o reumatología. 

¿Cómo surgió la posibilidad de trabajar?, ¿le sorprendió que se recurriese a estudiantes? 

Pues surgió porque este año, durante las prácticas de urgencias de la carrera, fui a este hospital y quedaron muy contentos conmigo. Lo primero que me dijo la Jefa de Urgencias al marcharme fue “tienes mucha predisposición y eres disciplinado”. Al día siguiente me llamó para ofrecerme trabajar durante el verano mientras preparaba el MIR. Obviamente dije que no porque me iré a Oviedo a preparar el MIR, pero fue algo realmente increíble, nunca pensé que antes de finalizar mi carrera me ofreciesen trabajo. No obstante, ya me he pasado todos los veranos haciendo prácticas extracurriculares en diferentes hospitales y países: estuve en el Hospital Josep Trueta de Girona; en los Hospitales Princesa y la Paz de Madrid; en el Hospital de Barcelona; en el Hospital de la Universidad de Stanford (California, EEUU); y este último verano en el Hospital Público de Bruselas (Bélgica), que me han dado un rodaje práctico muy amplio. Cuando empezó esta horrible situación del Covid-19 yo ofrecí mi ayuda como voluntario y no dudaron en cogerme; al día siguiente estaba ya trabajando. Además, han contratado a tres exestudiantes que ya han hecho el MIR. No me sorprendió porque creo que los estudiantes también podemos ayudar, en mayor o menor grado, porque tenemos ganas y estamos dispuestos ayudar en la medida de nuestras posibilidades.

¿Qué labores realiza en el hospital y qué está suponiendo esta experiencia en materia laboral?. ¿Son trabajos remunerados como de un profesional ya en activo?

Estoy haciendo un poco de todo: atención en los boxes de urgencias, pase de planta en medicina interna, seguimiento de los pacientes con Covid-19... Es una experiencia increíble y una lección de vida por la especial situación en la que nos encontramos; además, estoy aprendiendo mucho, y más yo que soy un estudiante y aún me queda todo por aprender. 

Sí que es un trabajo remunerado, nos han hecho un contrato de “soporte médico auxiliar” porque no estamos graduados ni colegiados por lo que no pueden contratarnos como médicos, no lo somos. Obviamente no es una remuneración como la de un médico, ni falta que hace, yo esto lo empecé haciendo de forma voluntaria hasta que decidieron hacerme un contrato, pero lo seguiría haciendo si me lo pidiesen.

¿Cómo está ahí la situación, en general, tanto de pacientes como de profesionales? 

La situación es complicada para todos. Por una parte vemos que hay menos ingresos, pero de repente llega un día en el que ingresamos a diez personas de golpe... va fluctuando un poco, pero desde luego vamos mejor que a mediados de marzo, eso seguro, y ello es gracias al confinamiento y a que la gente respeta las medidas de higiene. No hemos tenido “dificultades” en cuanto a materiales. A ver, me explico: tenemos guantes, mascarillas quirúrgicas y los EPIs reglamentarios para visitar pacientes, pero estos últimos no podemos usarlos y tirarlos cada día, sino que los guardamos y los desinfectamos para poder usarlos un poquito más. Las mascarillas FFP2 y FFP3 tenemos una cada persona y las utilizamos durante cinco días hasta que la cambiamos. Mis compañeros y yo nos sentimos seguros, así que miedo no hay, respeto sí, nadie quiere infectarse. No obstante, tengo varios compañeros que han cogido el virus y están bien, ya están incorporándose de nuevo y dándolo todo, son unos cracks.

¿Percibe que la epidemia remite o todavía queda un largo camino?. Entramos en el proceso de desconfinamiento, ¿ve factible todo lo anunciado?

La verdad...no quiero decir nada que sea incorrecto epidemiológicamente, pero desde mi experiencia personal sí que he notado una notable mejoría en estas dos últimas semanas. Aunque, como dicen los expertos, esto no se ha acabado y queda todavía un largo camino hasta que todo se “resuelva”.

Yo estoy en contra de un desconfinamiento prematuro. Si se desconfina a la población y todos respetamos las normas, la distancia de seguridad y las medidas de higiene, entonces me parecería bien hacerlo gradualmente. Pero dudo que vaya a ser así... la gente suele pensar más en sí misma que en el bien comunitario. En el hospital prevemos que puede haber pronto un segundo pico de contagios, ya que ahora se empieza a salir y las calles probablemente estarán llenas.

Mario Balsa | “Esto no se ha acabado y prevemos un segundo pico de contagios”