El fiscal centra en Ferreño el eje de una operación contra el tráfico de hachís

Ferreño en el Juzgado de Ferrol
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Tras la segunda jornada, quedó ayer visto para sentencia el juicio por un supuesto delito de tráfico de hachís  en el Juzgado de lo Penal 2 de Ferrol que lleva el magistrado Carlos Suárez-Mira. Los acusados son Óscar Ferreño Fraga, Juan José Gallardo Fernández Córdoba (que declaró por videoconferencia desde la cárcel de Botafuegos, en Algeciras) José Luis Díaz Vázquez, Vicente Herrera Rodríguez y Fernando Souto. El Ministerio Fiscal solicitó ayer las penas de tres años de prisión y 26.000 euros de multa para Óscar Ferreño y Juan José Gallardo; de dos años y medio de cárcel y 20.000 euros de multa para José Luis Díaz y Vicente Herrera, y de diez meses de cárcel y 800 euros para Fernando Souto.
Después de la jornada del pasado lunes, ayer declararon cuatro policías, dos de ellos por videoconferencia, incluido el  responsable de la instrucción del caso en su momento, así como Mª Remedios Medeiros, habitante de la casa de Fernando Souto. A las preguntas de los acusados de la defensa, el agente instructor abundó en el seguimiento a los acusados a través de las conversaciones móviles y un encuentro en un restaurante de Ferrol en el que intercambiaron un paquete al que denominaban “herraduras”, y que luego acabó en un poblado gitano conocido por el tráfico de drogas. También se refirió a términos pronunciados por Fernando Souto como “ir a buscar los críos al colegio”, que la Policía asocia a ir a buscar la droga, o el hecho de hablar de “potros”, según la Policía término referido a la droga, animales que ellos no vieron en sus registros.

conclusiones del fiscal
En cuanto a sus conclusiones, el Fiscal cree probado que Óscar Ferreño era el responsable y organizador último de un convoy con droga interceptado a José  Luis Díaz Vázquez el día 10 de febrero de 2010 en la autovía de La Plata a su paso por Salamanca cuando transportaba 18.333,50 gramos de hachís desde Cádiz hacia Galicia. “Dicho convoy se descubre porque se seguía a Ferreño”, señala.
Asimismo, cree probado que el negocio de venta de caballos que Ferreño tenía era además una “tapadera para poder realizar simultáneamente el tráfico de la droga”. En cuanto al resto de los acusados, de Gallardo, a pesar de no incautársele material ilegal, considera evidencias tanto las conversaciones telefónicas como el formar parte del convoy con el hachís. De Vicente Herrera señala las contradiciones de unos documentos que decía haber recogido en la calle y que lo vinculan con algunos implicados, además de su relación con Gallardo. De Fernando Souto, aunque reconoce que no tiene vinculación con el convoy, cree que parte de una línea de investigación paralela del caso. Además de recordar sus antecedentes en el tráfico de drogas (en ese caso de cocaína), por lo que fue condenado, el Fiscal menciono que se le habían encontrado en su domicilio 18 bellotas de resina de cannabis aunque dejó en el aire la posibilidad de que le perteneciesen ya que en su domicilio había varias personas que fumaban hachís. Más concluyente se mostró con los 17.000 euros hallados en la casa, cantidad que le pareció muy elevada para tratarse de una mera venta de ganado, actividad a la que se dedica e´l acusado. En cuanto a José Luis Vázquez, aunque reconoció que era ajeno a este mundo, su culpabilidad parece probada al interceptársele los más de 18 kilogramos de  hachís del convoy.
Por su parte, la defensa de Óscar Ferreño pidió una sentencia absolutorio contra su defendido.Además de calificar de “ensañamiento” la instrucción policial, asegura que no se le encontró ni droga ni dinero y que todo se centra en “conversaciones farragosas”, además de desconocer “en base a qué se cita a mi defendido por una detención sucedida a 400 kilómetros”. Como se sabe, Ferreño es el asesino de su exnovia Iria García Bouza, por lo que actualmente cumple condena de 18 años de prisión, y está pendiente de otra causa por tráfico de cocaína que se dirimirá en la Audiencia Provincial.

defensa
En cuanto a la defensa de Juan José Gallardo, su letrada habló de “indefensión” al no poder trasladársele y tener que declarar por videoconferencia “con una calidad pésima”. Solicitó que se declarasen nulas las conversaciones telefónicas en las que se basa la acusación, y recordó que no se le habían incautado drogas y que no tiene que ver con José Luis Díaz. La defensa solicitó la libre absolución de Gallardo.
En cuanto al caso de José Luis Vázquez, su abogada solicitó la nulidad de las escuchas y dijo  que la cantidad aprenhendida debía unirse a la de Gallardo, con los cual serían menos de 10 kilogramos por personas, una total que calificó de “no notoria importancia”. En caso de ser condenado solicitó que su cliente tuviese una pena máxima de seis meses.
La defensa de Herrera recordó la necesidad de contar con el testimonio directo de Gallardo y pidió la nulidad de las actuaciones policiales. Aseguró que su cliente no se reconocía en las grabaciones telefónicas y nadie había explicado cómo se llegó hasta su defendido. Finalmente, el defensor de Fernando Souto Alonso volvió a solicitar la nulidad de las escuchas telefónicas, destacó que la Policía buscaba heroína y cocaína y no la hallaron, minimizó la cantidad de hachís hallada en casa de su cliente, 180 gramos, y de los 17.000 euros lo atribuyó a sus negocios con equinos. Pide su absolución.

El fiscal centra en Ferreño el eje de una operación contra el tráfico de hachís