El Festival do Mundo Celta de Ortigueira despide su cuarenta aniversario con un cierre por todo lo alto

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La cuadragésima edición del Festival do Mundo Celta de Ortigueira clausuró ayer su programa de este año por todo lo alto con el ya tradicional desfile de bandas y unos conciertos finales de la mejor categoría.
A las doce de la mañana arrancaba en la Alameda una gran procesión de músicos que, como la gran serpiente marina Stoorworm, inundaron las calles de la localidad con ritmos célticos. Ocho bandas, venidas de toda Galicia, Asturias y Escocia, protagonizaron este desfile a lo largo de las avenidas de As Pontes y Escola de Gaitas, el Cruce da Praia y las calles Xosé Buide y Francisco Santiago, para terminar su andadura en el Cantón.
Por la tarde, a las 18.00 y 19.00 horas respectivamente, las bandas de gaiteros Ladrido y San Pantaleón interpretaron sus tonadas en la Plaza del Concello, y una hora más tarde en el Teatro da Beneficencia fue proyectado el segundo pase del documental “Festival de Ortigueira: 40 anos de ilusión”, que describe la historia del evento desde sus orígenes hasta la época actual.
El cierre de fiesta corrió a cargo de la banda local Airiños de Fene y las formaciones Lúnasa (Irlanda) y The Celtic Social Club (Bretaña y Escocia), que dominaron el escenario Estrella Galicia desde las 10 de la noche hasta altas horas de la madrugada.
Desde la organización del evento se ha señalado la gran participación a lo largo de esta edición, superando las 70.000 personas a pesar de coincidir durante el fin de semana con otros festivales por toda Galicia. Aseguran que esta ha sido un encuentro especialmente significativo, pues tras cuatro décadas ha adquirido una presencia y prestigio internacional más allá de lo imaginable durante sus inicios. Y es que la nostalgia y los recuerdos dominaron un festival expectante de cumplir cuarenta años más. l

El Festival do Mundo Celta de Ortigueira despide su cuarenta aniversario con un cierre por todo lo alto