Una escuela de idiomas saludable y sin límites ni fronteras

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Hace más de un mes que han regresado de su viaje a Bratislava y Lucía Saavedra, Manuel Yáñez, Patricia Outes, Matilde Fernández y Mesalina Prieto irradian alegría y entusiasmo al hablar de la visita que han hecho a la capital eslovaca.


No ha sido un viaje turístico al uso. Estos cinco alumnos de la Escuela Oficial de Idiomas de Ferrol se han desplazado a este país centroeuropeo, junto a las profesoras María José Conde, Cani Oubiña y Cristina Calviño, como integrantes del grupo que que participa en el proyecto europeo “PHIL: Promote Healthy Habits and Improve Languages (Promover la salud y mejorar las lenguas)” y que del 25 al 30 del pasado marzo celebró la primera reunión formativa entre todos los socios.

Junto a la escuela ferrolana, que además es la coordinadora e impulsora del programa, se han embarcado en este proyecto otros cinco centros: el CIFP Ánxel Casal de A Coruña; la Universidade da Liberdade do FVG de Udine (Italia) –un centro internacional de educación permamente–; el IMSC de Kelme (Lituania) –centro de información, intercambio y educación–; la Jazykova skola Palisady 38 de Bratislava –una escuela pública de lenguas–; y el Strední skola zemedelská a veterinarní Lanskroun –de enseñanza secundaria para adultos acreditada para estudios agrícolas–.

Encuentro
Profesores y alumnos de estos centros, hasta sumar unas cincuenta personas, se reunieron en esta primera sesión de trabajo para avanzar en un proyecto iniciado este mismo curso y que se prolongará hasta 2021.

Sus ejes centrales: la salud, las lenguas extranjeras y las nuevas tecnologías. Los objetivos: sensibilizar sobre la importancia de la prevención y los hábitos saludables para, entre otras cosas, romper falsos mitos sobre nutrición y desarrollar un pensamiento crítico sobre el tema; crear contextos auténticos para el intercambio lingüístico; y mejorar las habilidades de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).


Sobre todos estos aspectos trabajan ya los docentes y estudiantes implicados. Unos treinta lo hacen de forma activa en la escuela ferrolana, en la que toda la comunidad se verá beneficiada de las acciones emprendidas.

App
Una de las actividades que se llevarán a cabo será la creación –ahora está en fase de diseño– de una “app” sobre salud y aprendizaje de lenguas que podrán utilizar todas las personas interesadas.

Talleres, sesiones de formación, seminarios web, videoconferencias, charlas, debates, exposiciones o degustaciones llenarán de contenido el proyecto durante estos tres años.
La próxima reunión de trabajo entre todos los socios será en marzo del próximo año y la última en 2021 en Italia. La elección de los alumnos para asistir a estos encuentros se hace por sorteo.


Los agraciados en esta primera cita en Eslovaquia se muestran encantados de la experiencia vivida. “No fue igual que cuando haces turismo por tu cuenta. Aquí tienes la oportunidad de conocer a gente desde otra perspectiva, en su entorno natural, y eso es muy enriquecedor”, comenta una de las alumnas.

Todos actúan, de algún modo, como embajadores de la cultura gallega. “Los asistentes de los otros países se quedan maravillados con la información que les mostramos de nuestra tierra”, añade otra compañera.


Profesoras y estudiantes coinciden en los estrechos vínculos que se generan entre los diferentes participantes a lo largo de una intensa semana de trabajo y de convivencia en la que, además, los alumnos y alumnas pueden poner en práctica su destreza lingüística en un contexto real.


“Es muy gratificante ver cómo evolucionan en solo cinco días y como ellos mismos se sorprenden de su capacidad para comunicarse en otro idioma”, apunta la profesora Cristina Calviño.


Es precisamente el tema de la inmersión lingüística uno de los factores que más motivan a los estudiantes a la hora de comprometerse con este tipo de proyectos.
Salud

También, en este caso, el hecho de que esté centrado en un tema tan importante como es el de la salud ha animado a muchos a secundar una iniciativa que además permite un enriquecedor intercambio intergeneracional, ya que entre los alumnos participantes de los diferentes países hay un amplio abanico de edades.


En este proyecto, dicen las docentes, “todos aprendemos de todos”. Los participantes en la reunión de Bratislava fueron recibidos por el presidente del país, un hecho que refleja, a juicio de María José Conde –coordinadora del proyecto en la EOI junto a Cani Oubiña– el apoyo institucional a este tipo de proyectos.


“Lo que también nos sorprendió en el viaje es que rompimos fronteras, que vimos que no hay límites ni fronteras, que allí todos éramos iguales”, destaca Calviño.

En esta asociación estratégica para el intercambio de buenas prácticas, la contribución de cada socio es esencial para conseguir objetivos comunes, ya que, según explica Conde, cada uno aporta una pieza complementaria con su experiencia.

Una escuela de idiomas saludable y sin límites ni fronteras