Una victoria muy sufrida

El balón, lanzado por Pablo Rey, que se cuela dentro de la portería del cuadro manchego, sobrepasa al portero rival | Armando Espejel / La Voz de Talavera
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La aportación de Pablo Rey y Mackay fue clave para que el Racing se llevase los tres puntos de su visita al Talavera. El capitán racinguista ejecutó con maestría un golpe franco que adelantó al equipo ferrolano al filo del descanso. El portero, mientras, evitó con sus paradas de la segunda parte que el conjunto local empatase. Fue así como el cuadro verde logró su primer triunfo foráneo.
El choque se inició con bastante igualdad. El Talavera, espoleado por los buenos resultados en la Copa del Rey, quería trasladar esos éxitos al campeonato liguero y salió con ganas de comerse a un rival teóricamente superior, que fue el que antes se aproximó a la meta contraria, aunque sin claridad. Por eso, el primer remate a portería fue del cuadro local. Llegó tras un centro desde la derecha que Jesús Jiménez remató fuera por muy poco. En realidad fue casi un espejismo, porque los dos equipos destinaron casi todas sus energías a contener los acercamientos de su rival y eso hizo que las oportunidades escaseasen.
Si el partido fuese un combate de boxeo, el Racing iría ganando a los puntos, ya que impedía con más facilidad que su portero pasara aprietos. De hecho, el Talavera solo estuvo cerca de adelantarse en el marcador en una acción aislada, pero el disparo de Espinar se estrelló en el palo de la meta visitante en la que fue la opción más clara. Mientras, el Racing aprovechó la mayor calidad individual de uno de sus jugadores para abrir el luminoso. Fue una falta botada desde el borde del área por Pablo Rey que golpeó en el palo y, después, tropezó en el portero para acabar alojada en la red.

Paulatino
El Talavera salió “tocado” tras el descanso, si bien los visitantes, por mucho que Joseba Beitia lo intentara, no lograron sacar partido. Los cambios hechos en el bando local aportaron profundidad al equipo manchego, que poco a poco empezó a volcarse sobre la meta rival. Las ocasiones llegaron desde ambas bandas y hubo opciones para prácticamente todos los jugadores de la vanguardia local... pero ahí estuvo Mackay para sostener al equipo ferrolano. En primera instancia rechazó un remate de espuela de Espinar, después tapó el intento de Melchor y a continuación realizó un brillante paradón a Cristian.
La expulsión de Joseba Beitia a veinte minutos para el final del tiempo reglamentario hizo que el planteamiento visitante cambiase, pasando a centrarse en romper la dinámica local. Aun así, el cuadro local dispuso de oportunidades por parte de Villarejo y de Melchor, que igualmente se toparon con la brillante respuesta del cancerbero racinguista. Y cuando no fue Mackay fue el larguero el que impidió que el Talavera lograra un empate que mereció a merced de las ocasiones de las que llegó a disponer. l

Una victoria muy sufrida