La oboísta ferrolana Iria Folgado participa en el Encuentro de Música y Academia

Iria Folgado, a la derecha, junto con algunos de sus compañeros de la Orquesta Joven de la OSG
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La estudiante de 20 años, Iria Folgado Dopico, vive en Berlín desde hace dos años, donde estudia grado superior oboe en la Hochscule für Musik Hanns Eisler, una de las mejores escuelas de música de Europa. Ha sido seleccionada y se encuentra estos días participando en el Encuentro de Música y Academia de Santander, con profesores y músicos de múltiples escuelas de Europa, en donde perfecciona su estilo y su técnica.

¿En qué consiste este encuentro en Santander?

Es un proyecto que se realiza durante el mes de julio organizado por la escuela superior de música Reina Sofía de Madrid. Nos oferta una semana orquestal, esta vez dirigida por el compositor K. Penderecki, en la cual interpretamos dos obras suyas: Sinfonía n.3 (Adagio) para cuerdas y concierto para trompa y orquesta “Winterreise”, donde tuvimos el placer de acompañar a Radovan Vlatković, una de las grandes referencias de la trompa; y también la Sinfonía n. 8 de A. Dvorak. Además tenemos masterclass con profesores de renombre con los que preparamos nuestros recitales y música de cámara que realizaremos a lo largo del mes en Santander y pueblos de los alrededores.

¿Qué le ofrece como oboísta?

Para mí este encuentro es una gran oportunidad porque te da experiencia en todos los ámbitos de la música: orquesta, conciertos a solo y música de cámara. Te ayuda a mejorar como músico porque el nivel musical es muy alto y es muy interesante tocar con tanta gente de diferentes nacionalidades, ya que el encuentro es internacional.

¿Cuáles son sus próximos objetivos?
Ahora me quedan dos años para finalizar mi grado superior en Berlín en la Hochschule für Musik Hanns Eisler y después me gustaría también hacer un máster. Después como todo músico, tengo que enfrentarme al periodo de audiciones para orquesta, que cada vez está más difícil porque el nivel es muy alto.

¿Entra Galicia dentro de sus planes?

Me encantaría volver a España y sobre todo a Galicia. Creo que en Galicia gracias a la sinfónica y a la Filarmónica de Galicia la cultura musical se está incrementando. Yo soy la primera en dar gracias a este tipo de proyectos como los de Sonfuturo de la OSG porque me ayudaron mucho a mejorar como músico y lo siguen haciendo con gente más joven para crear una buena cantera de músicos en Galicia. Por eso me gustaría volver, para estar na terriña, pero también para poder pertenecer a esto que a mí me ayudó tanto.

¿Qué proyectos, le han resultado más enriquecedores?

Uno de ellos la OJSG, porque fue mi primer contacto con la orquesta y desde aquel momento supe que quería ser músico de orquesta. Otro fue poder participar en los encuentros con Gustav Mahler Jungenorchester, ya que ahí me di cuenta de lo que es tocar en una orquesta de tanto nivel en salas de concierto increíbles que te causan una gran emoción y que hacen que te des cuenta de la suerte que tienes de poder dedicarte a algo que te llena tanto como me sucede a mí con la música.

¿En qué momento fue consciente de que necesitaba irse de Ferrol para seguir avanzando en su carrera musical?

Mis profesores siempre me han apoyado para que me fuera a Europa ya que es países como Alemania la cultura musical es más rica y puedes ver el mundo real musical de pruebas, audiciones y concursos más de cerca.

¿Por qué la escuela berlinesa Hanns Eisler?

Me interesaba mucho el profesor de oboe de aquí, Dominik Wollenbewer, corno inglés de la Orquesta Filarmónica de Berlín. Es un gran músico y también buen profesor. Estoy aprendiendo mucho con él tanto musical como profesionalmente.

¿Como ha conseguido coordinar sus estudios musicales con su vida de estudiante?
Me acuerdo que los dos años de bachiller fueron los más duros porque cuadran con los dos últimos años del conservatorio antes de hacer las pruebas para entrar en conservatorio superior. Tuve bastante estrés pero también porque tenía otros proyectos que te quitan tiempo pero los quieres hacer porque es lo que te gusta.

¿Los profesores se lo han puesto fácil a la hora de realizar su carrera?

Por parte del profesorado, yo hice el bachiller musical y sabían cual era mi preferencia con lo cual me ayudó mucho a sobrellevar todo el trabajo esos años. También te convalidan asignaturas y puedes adelantar trabajos o aprovecharlo para tu instrumento.
¿Es complicado sacar tiempo para su familia y amigos y el resto de cosas que le gustan además de la música?

Esta carrera tiene un sacrificio a mayores que las demás, a mi parecer. Tienes que dedicarle mucho esfuerzo y tiempo y muchas veces tienes que decir que no a muchas cosas. Ahora yo estoy en Berlín para estudiar y mejorar y también sé que me estoy perdiendo muchas cosas. Pero todo tiene su recompensa. Yo estoy contenta porque lo que hago sé que es bueno para mí.

¿En qué cre que se diferencia la educación musical española de la del resto de Europa?

Realmente creo que en España hay un gran nivel musical. Hay muchísima gente con talento y que toca muy bien, cada vez más. Simplemente creo que lo bueno de irte a Europa es que te das cuenta del mundo real. Te das cuenta de lo alto que es nivel, que no eres el rey del mundo y eso te hace madurar. Ahora mucha gente sale de España porque ve más salida en el extranjero que en nuestro país porque hay muchas escuelas de nivel y más orquestas donde intentar ganarse una plaza. Es una pena que todos los que nos vamos fuera tengamos siempre la pregunta de si podremos volver a casa, pero aún así esta profesión nunca sabes a dónde te va a llevar.

La oboísta ferrolana Iria Folgado participa en el Encuentro de Música y Academia