Una vecina de Recimil atemoriza al resto de inquilinos de la comunidad

El pasado domingo la mujer rompió el cristal del portal en el que reside, denuncian los vecinos | d.a.
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Los vecinos del número 25 de la plaza de España, en las casas de Recimil, aseguran estar viviendo un calvario desde que el Concello de Ferrol concedió uno de los pisos a una nueva inquilina que, dicen, “les hace la vida imposible”. La comunidad en bloque ha pedido a los responsables políticos que tomen medidas sobre esta mujer y piden que sea evaluada y reubicada en un lugar “más adecuado”.

Los residentes de este portal creen que la mujer “está enferma y no puede vivir sola” y aseguran que incluso su madre, que vivió un tiempo con ella y a quien el Concello le concedió la vivienda, se ha marchado del inmueble por los problemas que origina.
Entre otros episodios, relatan la rotura del cristal del portal con la tapa de una arqueta de la calle, como ocurrió el pasado domingo. Además, señalan que en el rellano del quinto piso, donde vive, “hace lo que quiere, sin tener en cuenta que hay más vecinos: acumula bolsas de ropa, muebles, basura”.

Uno de los vecinos cuenta, incluso, que llegó a pintar cruces en la puerta de la mujer que vive en frente, “que está atemorizada porque es mayor”. Recuerdan que esta comunidad, como tantas otras de Recimil, está compuesta en gran parte por personas de avanzada edad y, además, hay dos menores, los cuales “viven asustadas y atemorizadas cuando empieza con sus gritos y escándalos”.
En concreto, relatan que su vecina de abajo es una de las que más está padeciendo los actos de esta mujer. “En una ocasión llegó a romper una tubería del agua de su domicilio y se marchó, y tuvimos que llamar a la policía para que pudieran entrar y cortar la llave de paso. El piso de abajo, cuyo inquilina padece del corazón, quedó destrozado por el agua”, afirman.

Otros episodios, van más allá de la mala convivencia, advierten desde la comunidad de vecinos y aseguran que rozan lo delictivo. “En varias ocasiones ha tirado cosas por la ventana, incluidas jarras de cristal o cajas con herramientas, que, por fortuna, han caído en el toldo del bar situado abajo y no han alcanzado a ningún viandante”, explican. Esta inquilina llegó en el mes de noviembre y sus vecinos dicen que desde entonces han “perdido la cuenta de las veces que ha tenido que intervenir la policía para llevársela en ambulancia”.
Lo que más les preocupa ahora es que en las últimas semanas “le ha dado por subir a casa por las noches a los drogodependientes asiduos a la Plaza de España, los cuales han llegado ha amenazar a los vecinos que les han querido impedir el paso”. Por ello, esperan que el Concello “tome medidas antes de que pase algo que después no se pueda remediar”.

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