Juzgan a un maderista por talar árboles que no había comprado en fincas de Narón

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La titular del Juzgado de lo Penal 1 de Ferrol, María Jimena Couso Rancaño, dejó vista para sentencia ayer la causa que se sigue contra J.R.N.C., propietario de una empresa maderista, por un presunto delito de hurto. El fiscal solicita que se le imponga la pena de un año de prisión y la obligación de indemnizar a las supuestas víctimas con una suma que ronda los 25.000 euros, mientras que la acusación particular pide para él 18 meses de prisión y una cantidad algo superior a la anterior.
Los hechos que se le imputan ocurrieron en noviembre de 2010, cuando su empresa realizaba una tala en unos montes de la zona de O Vilar, en O Ponto (Narón) y, supuestamente, amplió el radio de la operación a unas fincas fuera del perímetro de las fijadas en la compra de la madera.
No es la primera vez que J.R.N.C. se sienta en el banquillo de los acusados, ya que en su haber tiene tres sentencias absolutorias dictadas en 2007, 2009 y 2011; y otras cuatro en las que resultó condenado. En 2006 se le impusieron seis meses de prisión por un delito de hurto; en 2012,  por hurto y falsedad en documento oficial, dos años, si bien esta sentencia todavía no es firme, y en 2013 volvió a ser condenado también.
En 2009 se dictó otra sentencia condenatoria a un año de prisión por un delito de alzamiento de bienes, pena que le fue suspendida por dos años con la condición de que en ese período de tiempo no volviese a delinquir. Y fue precisamente esta pena la que impidió que ayer alcanzase una sentencia de conformidad, porque, de aceptar la prisión, tendría que cumplir ese año que tenía pendiente.
En el juicio intervinieron una quincena de testigos, en su mayoría perjudicados, y dos peritos. El acusado negó haber ampliado la tala más allá de los montes sobre los que había negociado la compra de la madera, asegurando que la operación se desarrolló donde le indicó el vendedor.
El perito testificó que había advertido al acusado de que en algunas fincas que figuraban dentro de los marcos existentes en los montes no se podría realizar la tala, porque no estaba claro que perteneciesen al vendedor. n

Juzgan a un maderista por talar árboles que no había comprado en fincas de Narón