El alcalde intenta buscar consensos tras fracasar la tasa del agua en el pleno

El pleno del lunes no consiguió sacar adelante la propuesta del ejecutivo de Jorge Suárez daniel alexandre
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El rechazo de todos los grupos de la oposición –PP, PSOE, BNG y C´s– a la tasa de saneamiento planteada desde el ejecutivo local para comenzar a cobrar desde el 1 de abril y que solo contó con el apoyo de seis concejales –el portavoz de FeC y la no adscrita Rosa Méndez no estaban presentes en el momento de la votación– ha hecho que el alcalde convocase de forma inmediata para ayer una junta de portavoces para intentar buscar una solución.

El objetivo de la convocatoria se basaba nuevamente, como lo hizo la del pleno, en la “urgencia” de contar con una tasa que le permita al municipio de Ferrol –Narón ya la aprobó el pasado verano– activar el saneamiento en la data prevista, el 1 de abril.
El alcalde, Jorge Suárez, insistió en que “a actitude de bloqueo non conduce a nada” y apeló a la “responsabilidade dos grupos”, como representantes electos de la ciudadanía, para alcanzar un consenso.

Para avanzar en una resolución, los portavoces de cada grupo municipal están citados de forma individual mañana por la mañana, con el alcalde y el portavoz de FeC, Álvaro Montes. El encuentro pretende explicar “polo miúdo” la situación técnica y económica de la puesta en marcha de la depuración de las aguas negras de la ría por la que el municipio “leva décadas agardando”, apuntó el primer edil, recordando que es el sustento de medio millar de mariscadores y sus familias.

Pero las posiciones de los grupos municipales no parecen haber cambiado en solo un día y así desde el PP, su portavoz, Martina Aneiros, critica que el alcalde adopte una postura victimista” y lo sitúa como el único responsable de la paralización del saneamiento, ya que no ha conseguido el apoyo de ningún grupo. De no hacerlo, insta a Suárez, a ligar la aprobación de la tasa del agua a una cuestión de confianza, como indicó que haría de no poder sacar adelante los presupuestos.

moción de confianza
Aneiros hizo hincapié en la falta de información y aseguró que no votarán “un cheque en blanco” por lo que reiteró su petición de datos sobre la situación económica de la empresa de aguas Emafesa. Para el PP la única posibilidad de negociación pasa por “contar con toda la información solicitada y que las cartas estén boca arriba”.
Criticó, además, la convocatoria de la junta de portavoces que, dice Aneiros, solo sirvió para convocar a los portavoces para otro día.
El regidor local, Jorge Suárez, respondió a la propuesta de una moción de confianza planteada por el PP señalando que “si ten apoios suficientes que Aneiros presente unha moción de censura, que é lícito”. Con respecto a su cuestión de confianza dijo preferir llegar a cuerdos que a situaciones extremas y recordó al PP que, pese a todo, “a dereita ten unha minoría no Concello e si Martina Aneirtos se presenta como alcaldesa terá moitos apoios do seu grupo pero é unha mágoa que non sexan suficientes para gañar”.

auditoría externa
Por su parte, la portavoz del PSOE, Beatriz Sestayo, habló de “esperpento” para referirse al pleno extraordinario del pasado lunes y aludió a que “nin o voceiro do grupo estivo presente para apoiar a proposta do goberno”. Sestayo habló de la nueva política de Suárez de “darlle a volta á orde natural”, apuntando que primero fracasa y después negocia. La representante del grupo socialista pidió al alcalde “que esté á altura dos problemas de Ferrol” y apuntó como requisito para apoyar la tasa –que reconoció que es necesaria– que se presente una auditoría externa “imparcial e independente” que realice un cálculo racional de los costes de la tasa en base a datos y parámetros reales.

Sestayo se refirió, además a la “inexistencia” del concejal de Servizos, señalando que es el alcalde “o que fai e desfai nunha concellería na que o edil está por oportunismo político e reparto entre as distintas forzas de Ferrol en Común”.

Desde el BNG, Iván Rivas, manifestó una postura bastante diferente a la del resto de la oposición, ya que, sin entrar a valorar la falta de documentación o informes, lo que se critica es que no se exijan responsabilidades a Augas de Galicia por entregar una depuradora que no funcionaba, ni a Fomento, por obligar a pagar obras de una infraestructura declarada de interés general. Recordó que ni los colectores ni la estación son propiedad de los vecinos de la ciudad y “é escandaloso” que todas estas organizaciones políticas eviten estas reclamaciones y pretendan “impoñer unha carga nova para unha infraestructura que non vai cumplir os fins de saneamento integral”.

Rivas criticó nuevamente que se entregue a una gestión privada la infraestructura y que se evite debatir “sobre un saneamiento parcial, con custes económicos e medioambientais, que esta cidade non pode asumir”.

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