El BCE no descarta imponer tasas de depósito negativas ante la baja inflación

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El Banco Central Europeo (BCE) actuará en junio si comprueba que existe riesgo de que la inflación en la eurozona puede permanecer “demasiado baja, demasiado tiempo” y no descarta situar en negativo la tasa de depósito, que es el interés con el que remunera el dinero que los bancos de la zona euro depositan en el propio BCE.

Según el miembro francés del comité ejecutivo de la entidad europea, Benoit Coeuré, “las tasas negativas son uno de los instrumentos a nuestra disposición. Se ha debatido mucho sobre ello en el Consejo de Gobierno del BCE y estamos técnica y legalmente preparados para esa posibilidad. Los mercados son conscientes de que consideramos ese movimiento”.

En una entrevista al diario polaco “Gazeta Wyvorczej”, Coeuré señala que una tasa de depósito “ligeramente por debajo de cero no tiene por qué afectar obligatoriamente a los depositantes y sería un incentivo para que los bancos dieran más créditos”. La facilidad de depósito del BCE, que actualmente remunera el dinero al 0,0%, es un refugio de la banca para el excedente monetario que no utiliza y una tasa que penalizara esos fondos debería provocar que las entidades optaran por usar ese dinero para conceder más crédito.

En cuanto al tipo oficial –el llamado precio oficial del dinero–, actualmente en el 0,25%, Coeuré reconoce que si bien es bajo, “todavía puede bajar más”.

datos económicos

No obstante, afirma que es pronto para decir cómo actuará el BCE, porque el camino que elija dependerá mucho de los próximos datos económicos y de las proyecciones sobre inflación y crecimiento que la entidad presentará en junio. El Banco Central Europeo considera “muy bajo” el riesgo de deflación en la zona del euro, pero la tasa de inflación registrada en abril en la eurozona (0,7 por ciento) está lejos de sus objetivos (2 por ciento), insiste.

Para el supervisor bancario hay en estos momentos dos cuestiones clave que marcarán su actuación en política monetaria: el riesgo de que el crecimiento económico no sea sostenible y la posibilidad de que las tasas bajas de inflación se mantengan demasiado tiempo.

En ese análisis, explica Coeuré, habrá que tener en cuenta el conflicto ucraniano y las tensiones con Rusia, que pueden ser “un potencial factor negativo para el crecimiento en Europa”.

Sobre el caso de Polonia, el francés tiene claro que “su futuro está ligado a la zona euro” y viceversa, ya que la moneda única sin una de los principales países de la Unión Europea “no está completa”.

El BCE no descarta imponer tasas de depósito negativas ante la baja inflación