El traslado del “Chilreu” a Gijón para su desmantelamiento sigue pendiente

El barco de la clase “Chilreu”, integrada por otros tres patrulleros oceánicos, se dedicó a labores de vigilancia, inspección y apoyo a la flota pesquera | archivo df
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El patrullero oceánico “Chilreu” deberá seguir aguardando en aguas de la base de A Graña por su última travesía, la que lo llevará hasta Gijón para su desguace. Su traslado a la planta de descontaminación y reciclado de grandes buques que las firmas DDR Vessels y el Grupo Suardíaz han construido en los muelles de Ribera, en el puerto de El Musel, acumula ya más de dos meses de retraso.

La propia firma anunció en junio su intención de transportar este barco de la Armada hasta sus instalaciones a finales del mes de julio, poco después de iniciar su actividad. Finalmente, debido a un retraso que desde la empresa achacan a “trámites burocráticos”, el “Chilreu” no ha sido el primer buque que desmantelarán en las instalaciones de El Musel, como tenían previsto desde la compañía. Y es que hace dos meses llegaba remolcado desde Bilbao a la dársena asturiana el buque sismógrafo noruego “Aquila Explorer”, de 3.057 toneladas brutas y 71,23 metros de eslora.

Desde DDR Vessels confían en poder realizar el esperado traslado del “Chilreu” durante este mes de octubre, aunque non han querido precisar la fecha.

La compañía asturiana, tras ocho años de requerimientos técnicos y trámites, es a día de hoy la única de este tipo autorizada por la Unión Europea para realizar estas labores de desmantelamiento y descontaminación en embarcaciones de más de 500 toneladas de arqueo bruto, tanto de buques de bandera comunitaria como transnacional. La firma adquirió el “Chilreu” en una subasta pública realizada por el Ministerio de Defensa a través de la Junta Delegada de Enajenaciones y Liquidadora de Material del Cantábrico por 63.875 euros. Cabe recordar que la primera puja de 2018, fijada en 83.635 euros, quedó desierta, mientras que, en el segundo intento, en mayo de este año, aunque se partió de la misma cuantía, esta se rebajó en dos tandas más con descuentos del 15%.

Desde DDR Vessels estiman que durante el proceso de reciclado del barco se “puedan recuperar unos 976.000 kilos de hierro y acero, 10.000 de cobre y bronce y unos 5.000 de aluminio”. El desmantelamiento del patrullero con base en A Graña permitirá “reintegrar a la cadena productiva materiales recuperados, además de ayudar a la importante conservación del medio marino”, como apuntan desde la empresa.

Desguace por fases

Los trabajos para despiezar el “Chilreu” se realizarán por fases en un plazo de algo más de un mes.

Las primeras tareas se centrarán en la descontaminación que se realizará con el barco a flote, eliminando de este modo parte de su estructura.

Posteriormente se procederá a separar las piezas que integren el casco y la quilla del barco, así como los elementos o líquidos más delicados, que requieren un tratamiento especial, como el fuel y el amianto, pinturas con alto contenido en plomo o taladrinas, entre otros.

El traslado del “Chilreu” a Gijón para su desmantelamiento sigue pendiente