La falta de personal en verano empeora la atención de los servicios sociales

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Las quejas de los usuarios del CAMF por los retrasos en la entrega de los bonotaxi para los desplazamientos de las personas con diversidad funcional y problemas de movilidad no son las únicas que han llegado este verano al registro del Concello de Ferrol. 
La zona rural, el barrio de Caranza y las áreas que se atienden desde la oficina de atención social de la Casa Solidaria –Recimil o Catabois, entre otras– son las más perjudicadas, según manifiestan las quejas presentadas en el registro municipal y que ha hecho públicas la concejala del Partido Popular, Rosa Martínez.
El problema radica en la falta de personal, una cuestión reconocida en varias ocasiones por la responsable del área de Benestar Social, Beatriz Sestayo, ahora acrecentado por la temporada estival y de vacaciones.
De este modo, el Partido Popular ha denunciado la situación de las oficinas de atención a los sevicios sociales “cerradas por vacaciones”. En este sentido, aseguró que la unidad básica de Caranza estuvo la semana pasada con las puertas cerradas y en el mes de julio está situación se ha repetido más de sos semanas.
La atención a las personas de la zona rural, que se presta en el edificio social, también se ha ralentizado por vacaciones o bajas y, de este modo, las personas dependientes que acuden a cumplimentar algún trámite se encuentran con la imposibilidad de hacerlo.
El problema no solo afecta a Caranza y al rural, sino que en la propia Casa Solidaria la atención es mínima, con una única trabajadora social para una gran cantidad de trabajo, ya que desde este centro se atiende a barrios con muchas necesidades como el de Recimil.
La problemática de falta de atención esquiva a la zona centro de la ciudad naval, pero, en este caso, el volumen de usuarios tampoco es tan elevado como en otras zonas del término municipal.
Las quejas presentadas en el propio Concello reflejan situaciones como que no hay gente que atiende, ni que cuñe un certificado de la Xunta sobre el Risga, que se encuentran con oficinas vacías, sin atención para trámites de dependencia, que hace cuatro meses que se solicitó una ayuda de emergencia municipal y no se ha obtenido respuesta o que no se presta atención en la Casa Solidaria ni se da explicación a los usuarios de a dónde pueden dirigirse para solventar sus problemas.

trabajadores
A estas quejas de personas particulares o entidades como Acamf –usuarios del CAMF–, hay que añadir la del propio personal. En este sentido, la trabajadora de la Casa Solidaria –como informó ayer Rosa Martínez– ha remitido también un escrito manifestándose “frustrada y sobrepasada” al ni poder prestar un servicio de calidad, señalando que algunos expedientes no llegan a tiempo y que algunos procedimientos llegan a caducar. Los tiempos de espera se hacen muy largos y no se dispone, además, de administrativo, por lo que la trabajadora reclama que se reorganicen los servicios sociales. 
En ocasiones, no se puede ni contestar al teléfono, por lo que las personas que quieren contactar con la oficina se encuentran con un indeseado “cerrado por vacaciones” .
Desde el Partido Popular se suman a estas quejas y se exige al gobierno local que “organice su casa” y priorice a las personas con necesidades específicas, ya que, explicó la concejala Rosa Martínez, “los problemas no se van de vacaciones y no pueden encontrarse las puertas cerradas”.
A esta situación se suma la denuncia popular del cierre al público de los grupos municipales de PSOE y Ferrol en Común, por lo que, indican, “los ferrolanos no saben a dónde dirigirse, las unidades de sus barrios están cerradas y los grupos también”.
 

La falta de personal en verano empeora la atención de los servicios sociales