Reportaje | Neuraxis presume de la maña e ingenio de sus pacientes

Diego trabajando con un fisioterapeuta de Neuraxis en su nuevo bipedestador
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El centro Neuraxis, ubicado en el número 276 de la Estrada de Catabois y especializado en fisioterapia, logopedia y terapia ocupacional neurológicas, estaba buscando un bipedestador infantil –un aparato que permite que el menor con bajo tono muscular o problemas de movilidad pueda ponerse de pie– para Diego, uno de los niños que acuden a consulta, pero hacerse con uno nuevo tenía un alto coste.
“Estábamos buscando dos. Uno lo conseguimos a través de una mamá de Pontevedra que, como a su hijo ya le quedaba pequeño, lo regalaba con tal de que fuésemos a buscarlo y ayudase así a otros niños. Pero claro, Diego seguía quedándose sin el suyo, así que su padre Óscar nos dijo que no nos preocupásemos que iba a intentar hacer él uno”, explica la responsable de Neuraxis, Ana Novo.
En menos de un mes este padre, trabajador de mantenimiento industrial de profesión y manitas por vocación, elaboró el aparato copiando por el que ya tenían en la clínica y mirando también unos planos que encontró por Internet, mejorando incluso los que están homologados en el mercado.
“Este es una versión mejorada porque se desmonta –se compone de tres piezas: base, cuerpo y mesa– y el original cuesta 4.000 euros y lo tienes que transportar entero, lo que es más engorroso si tienes un coche pequeño”, indica la especialista, al mismo tiempo que aclara que el aparato es “obviamente, solo para su hijo bajo su responsabilidad, ya que no está patentado ni homologado”.
En Neuraxis destacan la “curiosidad” de Óscar a la hora de elaborar el proyecto ya que, además de tener tiempo para customizarlo con una ardilla, realizó los planos del bipedestador en el ordenador con las medidas exactas de las piezas para que cualquier persona lo pueda reproducir.
Idea exportable
Al ver el buen resultado del trabajo, Neuraxis planteó a este padre presentar su idea al XI Encuentro Internacional Tecnología de Bajo Coste que se celebrará en Albacete del 12 al 14 de julio para que pueda servir de inspiración para otras familias. “Realmente, si eres un poco manitas, no parece tan complejo y un aparato de este tipo tiene un coste realmente alto. Además, existe el problema de que se necesita uno para cuando el niño tiene 2 años, para cuando tiene 4 y otro para cuando tiene 10; tres diferentes que además no se financian en la mayor parte de los casos”, indica Novo.
Entre los beneficios de los bipedestadores se encuentra el de facilitar que el niño pueda estar de pie y comer en una posición erguida, lo que facilita la digestión y da un respiro a los familiares; así como que las caderas se formen de manera adecuada, “porque si no las tienes alineadas se pueden deformar y provocar luxaciones”, explica la profesional. l

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