Navantia tendrá que consultar también a Bruselas sobre la construcción de los gaseros

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Navantia deberá acudir de nuevo a Bruselas para consultar sobre si puede acometer el que en estos momentos se perfila como su contrato más próximo. Se trata de la construcción de cuatro buques gaseros para Repsol-Gas Natural que pertenecen al mercado civil, al que el grupo público tiene limitado su acceso. Como se sabe, dicha actividad no puede superar el 20% de la facturación total, que en un escenario de ausencia de contratación militar queda evidentemente reducido al mínimo.  
El presidente de Navantia, José Manuel Revuelta, reconoció en su reunión del pasado miércoles con el comité intercentros que habrá que realizar esta nueva gestión ante la Comisión Europea, que en estos momentos analiza también la consulta sobre el dique flotante. El resultado del encuentro, que el mismo miércoles fue calificado como preocupante por Ignacio Naveiras, portavoz del comité, fue ayer descrito como desalentador y frustrante por parte de los representantes de la CIG y la USTG, Antonio López Rivera y Carlos Díaz. Ambos criticaron que el máximo responsable de la compañía no fuese capaz de aportar ninguna información relevante, más allá de lo que se ha publicado en prensa, sobre las acciones comerciales que están en curso y que no haya aclarado ninguna de las inquietudes que planteó la parte social.
Dedicó gran parte de su intervención, comentaron los sindicalistas, a explicar la nueva organización de la empresa. Como se sabe, Revuelta ha renovado el organigrama en los dos primeros niveles, si bien todavía resta el tercero.
Tampoco se produjeron avances significativos en la reunión de la mesa negociadora del convenio que se celebró ayer en Madrid. En ella se expuso el resultado de la asamblea celebrada el pasado martes en el astillero de Ferrol, según el cual, como se recordará, la mayoría de los trabajadores rechaza la contrapropuesta presentada por el intercentros a la empresa. No obstante, la mayoría del comité manifestó su intención de seguir defendiendo la misma postura, de la que siguen desmarcadas las centrales CIG y USTG.
Como se recordará, la negociación tiene por objeto un convenio cuya vigencia terminará dentro de tres meses, en diciembre del presente 2013. n

Navantia tendrá que consultar también a Bruselas sobre la construcción de los gaseros