Reportaje | Historias reales para superarse

Diario de Ferrol-9999-99-99-999-b03e8f69
|

“Y un día te dicen que tienes cáncer”. Con esta impactante frase comienza “Qué valor tiene la vida...”, el vídeo que grabó este año la Asociación Gallega de Transplantados de Médula Ósea, Asotrame, por el Día Mundial contra el Cáncer (4 de febrero) y que ahora presentan a los Premios Teaming. Los galardones distinguen, a nivel nacional, las acciones de comunicación que realizan las diferentes entidades y causas sociales para difundir su labor, sensibilizar o captar fondos.
Los seis protagonistas que aparecen en la pieza audiovisual –cuatro de la comarca y dos de A Coruña– narran todo aquello que echaban de menos durante sus largas estancias en el hospital y aquellos sueños que, aunque tuvieron que esperar un poco más, terminaron por cumplirse. A Paola (leucemia linfoblástica aguda) lo que más le apetecía tras salir de su ingreso era comer lasaña; Kelly (aplasia medular) extrañaba salir a pasear con su perra; Manuel (leucemia aguda no linfoblástica) empezó a valorar que “las cosas tienen su justa medida”; Sandra (leucemia mieloide aguda) simplemente se dio cuenta de que lo único que quería era ser una persona normal y tener una rutina; Cristina (linfoma Hodgkin) echaba de menos sentir el aire en la cara; y el mayor sueño de Juancho (leucemia mieloide crónica) en ese momento era que la hija que esperaba conociese a su padre.
“Nunca valoramos las pequeñas cosas hasta que no las podemos hacer y yo en el vídeo hablo del aire en la cara porque es algo de lo más simple y es algo que nunca apreciamos y, cuando llevas hospitalizada dos meses como estuve yo cuando me hicieron el trasplante, era lo que más echaba de menos. O una ducha en tu casa con tu gel... Todas esas pequeñas cosas que no valoramos y que son increíbles”, explica Cristina Piñeiro, presidenta y fundadora de Asotrame y uno de los testimonios que conforman la historia del vídeo. “Queríamos, a la vez que mandamos un mensaje de esperanza, recordar a la gente que valore cada segundo porque no vuelve y es único y que valoremos la vida sin tener que llegar a que te limiten de alguna manera para poder apreciarla”, comenta.
El vídeo fue realizado de forma altruista por el estudio ferrolano VisualTec y se rodó en entornos de la comarca como el Pazo da Merced –donde se grabaron las historias– y algunas de sus playas y paisajes.
 “Nos lo pasamos genial, la verdad es que todo lo que hacemos intentamos hacerlo con alegría y con ganas, que al final es de lo que se trata en la vida. Y en Visualtec siempre están ahí para apoyarnos, porque además de grandes profesionales, son grandes personas”, asegura Piñeiro.

Último empujón
El vídeo, que puede verse en las redes sociales de Asotrame, cuenta ya con más de 2.500 votos y va de segundo en el ránking de trabajos presentados. El día 30 de este mes, el próximo martes, se cerrará el plazo de votaciones, por lo que desde la asociación animan a todo aquel que aún no conozca la iniciativa a que vote tanto a través de Facebook como de Google con sus cuentas de correo, a través de la página https://premios.teaming.net/ –incluso se puede participar varias veces–.
El trabajo que reciba más apoyos recibirá 1.000 euros y el segundo 500, cantidades muy necesarias para que Asotrame siga llevando a cabo algunos de sus programas. “Ese dinero iría destinado al piso de estancia temporal que tenemos al lado del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC) para pacientes oncológicos y familiares, ya que este año lo que es el alquiler del piso nos lo donaron los propietarios pero el año que viene ya tendremos que pagarlo; calculamos que serán unos 400 euros al mes con gastos incluidos”, indica Cristina Piñeiro, al mismo tiempo que señala que el trabajo que se lleva a cabo en esa vivienda es desempeñada por voluntarios.
Con respecto a las donaciones de médula ósea, la presidenta de Asotrame indica que cada vez hay más concienciación entre la sociedad, “pero tenemos que seguir insistiendo, porque además ahora la edad de donación es entre 18 y 40 años –antes era hasta los 55– porque la idea es que sea gente joven y más potenciales para que el resultado de los trasplantes sea óptimo, así que queremos lanzar un mensaje para que las personas que están en esa franja de edad sepan que con un sencillo gesto pueden salvar vidas, nosotros somos el claro ejemplo”, explica.

Reportaje | Historias reales para superarse