Alumnos de La Salle debaten en la Casa da Muller con el colectivo ALAS sobre la diversidad sexual

La concejala Saínza Ruíz estuvo acompañada de la trabajadora social del colectivo coruñés, Patricia Freire | d.alexandre
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Una veintena de alumnos de 3º de ESO del colegio La Salle acudieron ayer a la Casa da Muller para participar en una charla y su posterior debate sobre la diversidad de género y sexualidades y los múltiples prejuicios que existen en la sociedad. La iniciativa, presentada por la concejala de Mocidade del Concello de Ferrol, Saínza Ruíz, contó con la participación de la trabajadora social del colectivo coruñés ALAS (Asociación pola Liberdade Afectivo Social), Patricia Freire, que les explicó como estaba la situación del colectivo LGTBI.
“Todavía fue en el 90 cuando la OMS eliminó del catálogo de enfermedades mentales la homosexualidad. Además la ILGA (Asociación Internacional de Gays, Lesbianas, Bisexuales, Trans e Intersexuales) realiza informes anuales donde cuenta cómo es la situación en los países del mundo: en 2017 España se encontraba en el séptimo puesto, pero anteriormente estaba en el quinto. Solamente se mantiene en ese puesto debido a las medidas de las comunidades autónomas no desde el gobierno”, indicó.
Además, Freire apuntó a la situación que se vive en algunos países donde ser homosexual se castiga con la cárcel o incluso la muerte, haciendo especial hincapié en el caso de Chechenia, donde “existen campos de concentración, en pleno siglo XXI donde se recluta y mata” a todo aquel que no es heterosexual.
Además, quiso definir alguna serie de conceptos como homofobia –palabra que la mayoría de los presentes aseguraron desconocer–, bisexualidad, transfobia o plumofobia. “Las personas homosexuales se escapan de lo que la sociedad dice que es lo normal y es entonces cuando sufren exclusión social, agresiones...”, aseguró la coruñesa.

Patricia Freire también dio a los alumnos del La Salle algunos datos a nivel nacional extraídos del Instituto de Juventud, donde se asegura que el 30% de los jóvenes ha visto alguna vez algún tipo de agresión en los centros educativos, dos de cada diez alumnos rechazan la diversidad sexual, un 43% han sufrido agresiones y un 17% de estos han intentado suicidarse.
“La educación debe ser el motor primordial del cambio. Todos somos parte de la solución pero también del problema”, indicó la trabajadora social de ALAS. A este respecto, los alumnos indicaron que en muchas ocasiones algunos compañeros “no se aceptan porque piensan que no los vamos a aceptar” –el grupo de amigos y el poder hablar con alguien en confianza es fundamental a estas edades, tal y como indicó Freire– y que la situación familiar tampoco ayuda. Asimismo, uno de los escolares aseguró que “son peor los chavales que la gente mayor, porque insultan para creerse guais y al fin al cabo es no querer darse cuenta de la realidad”.
La profesora Mónica Lorenzo también quiso intervenir apuntando a que muchos padres lo que quieren es que “los hijos no sufran y que sean felices, porque esta sociedad es muy cruel. En Ferrol, en esta esquinita como digo yo, aún no estamos habituados a determinados comportamientos y en educación queda mucho por hacer pero, afortunadamente, hoy la juventud es cada vez más libre”.

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