Kate Mills regresa al Universitario para reforzar su juego interior

kate mills, durante su presentación, flanqueada por leopoldo ibáñez y lino lópez luis polo
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En apenas veinticuatro horas, el Universitario solucionó de raíz el problema que se le vino encima con la baja voluntaria de Eleonora Laffi. Unas cuantas llamadas, alguna que otra gestión y el club departamental cuenta desde ayer mismo con un nuevo refuerzo para esta recta definitiva de la temporada, la pívot norteamericana Kate Mills.

Se trata de una jugadora conocida ya en la entidad que preside Leopoldo Ibáñez, pues ya vistió la camiseta de la formación ferrolana hace tres temporadas, en la campaña 2009/10. A pesar de que entonces su rendimiento fue más que satisfactorio –promedió más de quince puntos y ocho rebotes por partido, con una valoración cercana a los diecisiete puntos–, el club no la pudo retener debido a una cuestión económica. Mills se aventuró entonces en el baloncesto portugués y, más recientemente, ha pasado las últimas campañas en el Real Canoe, formación con la que el año pasado disputó la fase de ascenso.

Ahora, la pívot estadounidense se encontraba sin equipo y Leopoldo Ibáñez y el técnico Lino López no lo dudaron mucho a la hora de confiar en ella para reforzar su juego interior. Que su primera estancia en la ciudad resultase tan sumamente satisfactoria para las dos partes contribuyó a agilizar los trámites y ayer mismo ya se entrenó con sus nuevas compañeras. Si la documentación federativa llega a buen puerto, Mills podría debutar ya el sábado en la visita del Universitario al ADBA avilesino.

“Estuve muy a gusto en Ferrol, me trataron muy bien y es un gran equipo”, explicaba ayer en su presentación la jugadora, de 1,83 metros de altura y 26 años, “así que estoy muy contenta de poder regresar”.

Lino López también se mostraba doblemente satisfecho, primero por la calidad humana y deportiva que precede a la pívot norteamericana, pero también por la celeridad del club en solucionar una situación que, de prolongarse, podría haber causado muchos problemas a un equipo que no está demasiado sobrado de efectivos. “El club no ha podido ser más profesional, porque se arregló todo en veinticuatro horas”, apunta. De Mills asegura que da al cien por cien el perfil que estaban buscando y la calificó como una “pieza perfecta que encajará a la perfección en el equipo. Es una jugadora generosa en el juego y muy trabajadora y sé que se va a adaptar muy rápido”.

El presidente, que ya la vio en acción, apostilla que se trata de una de esas jugadores “que hacen mejores a sus compañeras, porque abre más posibilidades de juego”. Con su llegada, Ibáñez no oculta que el objetivo del equipo ha de ser, sin duda, meterse entre los cuatro primeros y disputar la fase de ascenso a División de Honor.

 

Kate Mills regresa al Universitario para reforzar su juego interior