Casado sugiere que Cs permita la investidura para evitar al independentismo

Sánchez recibe a Casado a la puerta de la Moncloa | Emilio Naranjo (efe)
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El líder del PP, Pablo Casado, trasladó ayer al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, que no facilitará su investidura con una abstención, pero sugirió que lo haga Ciudadanos para que el nuevo Ejecutivo no dependa de los votos de los partidos separatistas.
Tras la reunión que mantuvo con Sánchez en el Palacio de la Moncloa, salió convencido de que habrá un Gobierno “débil” en esta legislatura, frente al que el PP ejercerá una oposición “fuerte y firme, pero responsable” con una reivindicación principal: que España no dependa de los independentistas catalanes.
Casado valoró que con este encuentro se rompe el “cordón sanitario” que cree que existía contra su partido, ya que no había sido convocado a La Moncloa desde que el 2 de agosto se reunió con Sánchez tras haber triunfado la moción de censura.

Consultas con el rey
Fue una reunión de poco más de hora y media, frente a las tres horas del pasado verano, en la que Casado aseguró que no han profundizado en la cuestión de los posibles pactos, porque no toca hasta que el rey abra la ronda de consultas con los partidos.
A Sánchez le transmitió el mensaje de que “no va a contar con el apoyo del PP” ni siquiera con su abstención en segunda vuelta para facilitar que sea presidente, pero “hay otras sumas que garantizan” esta investidura, como la Cs, apuntó.
Recordó que Sánchez ya pactó con Albert Rivera en el pasado y comparó esta alianza con la de un posible pacto con Podemos, que cree que “no es lo ideal”.
Tampoco le gusta un posible pacto de Sánchez con el PNV, porque el nacionalismo tanto en el País Vasco como en Navarra está en este momento “contra la igualdad de los españoles”, según Casado, aunque especificó que son los independentistas catalanes los que se situó fuera de la ley.
“No me corresponde a mí decir lo que tiene que hacer Sánchez ni Cs”, puntualizó finalmente, tras constatar que es “muy comprensible” que el PP no facilite la investidura del presidente de Gobierno en funciones pero no pondrá “ningún impedimento” a que otros partidos que defienden la unidad de España sí lo hagan.

Un debate pueril
Ante este escenario, Casado insistió además en reafirmar su categoría de líder de la oposición, frente a Rivera. “Es una responsabilidad que no me puedo arrogar yo, ni nadie nos puede quitar, somos el segundo partido y vamos a ejercer esa posición”, advirtió.
Para Casado es “un poco estéril” y hasta “pueril” establecer un debate a este respecto porque con una diferencia “no mucho más amplia” entre PSOE y Podemos en la anterior legislatura nadie ponía en cuestión quien lideraba la oposición.
Casado compareció, tras el encuentro, en la sala de prensa del Consejo de Ministros, que utiliza el Gobierno y que se cede tradicionalmente a los líderes de la oposición y los mandatarios internacionales.

Un encuentro cordial
De “cordial, afable y fluida” calificaron en Moncloa la reunión entre Sánchez y Casado. Fuentes del Gobierno aseguraron que el objetivo del encuentro era el de “normalizar las relaciones” y dejar atrás la bronca de la campaña, y consideran que dicho objetivo se ha conseguido.
Según Moncloa, Cataluña fue precisamente una de las cuestiones que más tiempo llevaron, y ambos decidieron mantener una “comunicación permanente” sobre este asunto, algo que ha eludido concretar Casado, quien en varias ocasiones ha apelado a la “prudencia” y “discreción” sobre este encuentro.
El Gobierno aseguró también que se habló de cuestiones de “gran importancia para los ciudadanos”, como el Pacto de Toledo y las pensiones, el impulso a la ciencia y la transición ecológica, temas de Estado en los que “siempre se buscará una relación constante”.
“En definitiva, hoy (por ayer) se trataba de dar una imagen de unión del país en los asuntos clave y reforzar la institucionalidad”, añaden las fuentes del Gobierno, que explican que se han abordado otros temas como la situación económica y fiscal.
Sánchez concluye hoy esta primera ronda de contactos con una reunión con el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, por la mañana, y otra por la tarde con el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, que reiteró su ofrecimiento al PSOE para formar un Gobierno de coalición “sin arrogancia” ni “líneas rojas”. l

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