El reloj de la Puerta del Sol ya está preparado para su gran cita anual

El relojero Jesús López Terradas durante las operaciones de puesta a punto del reloj de la Puerta del Sol / foto de archivo
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El reloj de la madrileña Puerta del Sol está ya a punto para convertirse mañana, en el centro de las miradas de millones de españoles que seguirán, como cada año, las campanadas que darán la bienvenida al 2014.

Los relojeros encargados de su mantenimiento realizaron ayer a las doce de la noche, un ensayo para comprobar el funcionamiento del reloj, en una cita que en los últimos años congrega a miles de personas deseosas de celebrar por anticipado las tradicionales campanadas.

Pedro Ortiz, de la relojería Losada, es uno de los encargados del mantenimiento de la maquinaria del reloj y esta será la decimosexta ocasión en la que en el último día del año se subirá a la torre de la Real Casa de Correos.

con normalidad

Ortiz explica que en realidad no es necesario hacer ninguna operación especial para Nochevieja, porque el reloj está siempre listo y el mecanismo funciona con total normalidad durante todo el año. Únicamente se comprueba funcionamiento de la bajada de la bola del reloj y la megafonía, matiza el relojero.

Tras el ensayo de ayer los encargados del reloj decidirán el mismo día 31 por la mañana si realizan otra prueba a las doce del mediodía.

El relojero señaló que este año no hay novedades y que, después de tantas veces, ya no se pone nervioso, aunque sí asume este trabajo como una gran responsabilidad.

“Todo el mundo está pendiente. En los últimos momentos, sí que te pones un poco tenso. Es como un coche nuevo; lo vas a arrancar y se supone que todo está bien, pero hasta que no lo arrancas no lo sabes”, agrega.

La relojería Losada se encarga del mantenimiento del reloj de la Puerta del Sol desde 1997, pero su vinculación con él es mucho más antigua, ya que fue construido por José Rodríguez Losada, a quien la empresa debe su nombre.

Nacido en la localidad leonesa de Iruela en 1797, Losada tuvo que huir de la capital española para evitar la cárcel por sus ideas liberales, al instaurarse el absolutismo en España, con la llegada de Fernando VII.

En la capital inglesa, Rodríguez Losada llegó a abrir una tienda en Regent Street e incluso participó en la finalización del Big Ben.

Procedente de Londres, el reloj de la Puerta del Sol llegó a Madrid en 1865 y desde entonces estuvo colocado en la torre de la Real Casa de Correos, a pesar de que estaba pensado para la iglesia del Buen Suceso, que se encontraba entre la calle de Alcalá.

Rodríguez Losada lo donó al pueblo de Madrid y, actualmente, la comunidad, además de ser su depositaria, es la encargada de su custodia y de su mantenimiento.

El histórico reloj, inaugurado el 19 de noviembre de 1866, conserva su maquinaria original casi al completo y es revisado semanalmente.

La frecuencia de las campanadas, según Ortiz, será esta Nochevieja la misma que la de los últimos años, así que los millones de españoles que reciban al son de sus campanas el año nuevo dispondrán de tres segundos por uva.

Veintiocho segundos antes de la primera campanada, caerá por su propio peso la famosa bola del reloj, y los cuartos que avisan de que ya se está aproximando la hora de comerse la primera uva comenzarán a oirse cuando falten veinte segundos. n

El reloj de la Puerta del Sol ya está preparado para su gran cita anual