La solidaridad se sube a la pasarela guiada por las expertas del sector

El salón de actos del Sporting Club Casino se quedó pequeño para disfrutar del desfile solidario organizado por la tienda Pilar y Carmen | quintana
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Pilar Varela y Carmen No Varela, las caras visibles tras el conocido establecimiento comercial Pilar y Carmen, fueron las impulsoras del exitoso desfile benéfico que se celebró ayer en el Sporting Club Casino. Las empresarias, que contaron con la colaboración de las agencias Mayve Models y New Models, lograron una gran recaudación para colaborar en el mantenimiento de los centros de día para mayores que gestiona la Cruz Roja.
El aforo del Sporting Club Casino –de más de 300 butacas– se quedó ayer escaso debido a la acogida del desfile que montó el comercio Pilar y Carmen para enseñar a la ciudad las novedades de la temporada que han entrado en esta tienda multimarca. Sobre la pasarela se pudieron ver diseños de firmas como Anna Mora, Javier Simorra, Etiem o Luis Civit, entre otros.

Unas 30 “clientes y amigas de todas las tallas y estilos”, según Carmen No, se encargaron de pasar los estilismos en parejas de “abuelas y nietas, hermanas y madres e hijas” intercaladas con algunas modelos profesionales como las cinco procedentes de la agencia Mayve Models, que a pesar de ser de reciente creación se está mostrando muy activa en las celebraciones que tienen lugar en el municipio.

Esta empresa, propiedad de Verónica Pérez Ordax y María Núñez, se implicó especialmente en el montaje del evento, pues además de ceder a algunas de las profesionales colaboraron “en la organización de la pasarela”. La propia Verónica Pérez pasó varios días en el Sporting Club Casino explicando a las modelos por un día “cómo son los pases, cómo hay que moverse” y cómo deben organizarse las distintas salidas y entradas a bambalinas.

Desbordadas por el interés
Según una de las promotoras de la cita, Carmen No, esta surgió porque llevaban “tiempo dándole vueltas a una forma de presentar las nuevas colecciones pero de una manera solidaria”. Por ello contactaron con Cruz Roja y le propusieron recaudar fondos para colaborar con el mantenimiento de los centros destinados a gente de la tercera edad.

Al principio hubo cierto temor por si el público no estaba dispuesto a abonar 10 euros por la entrada –todo destinado a la entidad social– pero finalmente hasta acumularon lista de espera. “Estamos pensando en hacer un segundo desfile y de otoño-invierno lo haremos”, explica una de las organizadoras, que ha trabajado mano a mano con su madre Pilar Varela.


Tampoco es de extrañar que haya ese ánimo dado que otros negocios como Garrote Perfumerías, Presto Vivace o la Librería Arenas se volcaron y colaboraron con premios, que se estuvieron sorteando durante toda la velada tanto entre los presentes como entre aquellos que no pudieron estar pero contribuyeron a través de la fila cero.


Precisamente de esa manera quisieron demostrar que el pequeño comercio sigue estando ahí y que hay que reivindicarlo porque es el que sostiene “a muchas familias y que ilumina las calles”. “Estamos a un clic del mundo y lejísimos de nuestras propias calles”, advirtió No, invitando también a la reflexión.

La solidaridad se sube a la pasarela guiada por las expertas del sector