La nueva crisis con Arabia reaviva la inseguridad en los astilleros españoles

SDT38. ESTANBUL (TURQUÍA), 17/10/2018.- Policías forenses turcos trabajan con un perro de rastreo y rescate hoy, miércoles 17 de octubre de 2018, en la residencia del cónsul saudí Mohammed al-Otaibi, durante una investig
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Tanto la canciller alemana, Ángela Merkel, como sus ministros de Asuntos Exteriores y Economía, Heiko Maas y Peter Altmaier, respectivamente, exhortaron al resto de países de la Unión Europea a unirse a esta decisión hasta que no se aclaren las circunstancias de la muerte de Khashoggi, señalando que, de no materializarse en bloque, “la medida no serviría de nada”.

A pesar de que el Gobierno de España aún no se ha pronunciado al respecto, en parte para no precipitar consecuencias como las desencadenadas tras la efímera cancelación de la venta de 400 bombas inteligentes por la matanza de civiles en la guerra de Yemen, los obreros de las factorías gaditanas de Navantia han mostrado su preocupación por este nuevo giro en el panorama geopolítico. “Entendemos que las violaciones de derechos humanos no gustan a nadie, pero nosotros vendemos barcos militares desde hace 300 años, es nuestro pan, lo que nos da de comer”, aseguró ayer Jesús Peralta, presidente del comité de empresa de los astilleros de San Fernando (Cádiz), a la vez que recordaba que se estima que este contrato podría crear unos 6.000 puestos de trabajo directos e indirectos en la región. “Digo lo que dijimos entonces: si en algún momento el contrato peligra, los trabajadores responderán de inmediato, hay en juego muchos puestos de trabajo para la bahía de Cádiz”, aseguró.

Respuesta internacional
El asesinato de Jamal Khashoggi en el interior del consulado de Arabia Saudí de Estambul ha levantado una tormenta de opiniones, reacciones y críticas a lo largo de todo el espectro político de las naciones occidentales. Inglaterra, Francia y Alemania –principales exportadores de armamentos al reino Saudí en Europa– emitieron un comunicado conjunto el pasado domingo condenando la actitud esquiva con la que Riad está manejando la investigación del crimen, a pesar de que, por el momento, únicamente el gobierno germano –que en 2018 autorizó ventas por valor de 416 millones de euros– ha tomado medidas más allá de las palabras. Por su parte, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aseguró “sentirse satisfecho con las explicaciones de Riad”, pese a que el Reino cambió su versión de los hechos recientemente, pasando de afirmar que el periodista había salido del consulado por su propio pie diez minutos después de haber entrado, a admitir que había muerto durante una pelea con el personal del edificio. Cabe destacar que el gobierno del magnate neoyorkino tiene pendientes varios contratos armamentísticos con Arabia Saudí por valor de 98.000 millones de dólares, además de una delicada situación en Turquía, con el presidente Recep Tayyip Erdogan estrechando lazos con Rusia en relación a la guerra de Siria.

Reino Unido, por otra parte, se ha mostrado especialmente reservado durante esta nueva crisis con Arabia Saudí. El gobierno de Theresa May, gravemente debilitado tanto interna como externamente tras la negativa de Europa de admitir su plan “Checkers”, no parece muy dispuesto a plantar cara a uno de sus mayores aliados comerciales estando a las puertas del “Brexit”. De hecho, el diario “The Guardian” reveló recientemente el pago de millones de libras por parte de Riad a medios y firmas británicas –como el diario “The Independent”, el portal “Vice” o la fundación “Tony Blair Institute for Global Change”–  en un intento de lavar su imagen. l

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