El rey pide tras las elecciones pensar ante todo en España y en el interés general

Spain's King Felipe VI delivers his traditional Christmas address at Royal Palace in Madrid December 22, 2015. Picture taken December 22, 2015. REUTERS/Angel Diaz/Pool

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El rey Felipe VI pidió a los partidos políticos que demuestren “voluntad de entendimiento” y piensen “ante todo, en España y el interés general de los españoles”, porque esa es la prioridad que nos debe importar “a todos” en la actualidad.

En su discurso de Navidad –su primera intervención tras las elecciones del 20-D– el monarca, que debe proponer formalmente al candidato encargado de formar Gobierno, animó a las fuerzas que han obtenido representación en el Parlamento a que hagan política basándose en el diálogo, la concertación y el compromiso, con el fin de “tomar las mejores decisiones que resuelvan los problemas de los ciudadanos”, porque así lo exige la “pluralidad política” expresada en las urnas.

Entre esos problemas de los ciudadanos que han de abordar las nuevas Cortes, se refirió a la mejora de la economía y de manera específica a la necesidad de ofrecer mejores expectativas de trabajo para los jóvenes, al fortalecimiento de servicios públicos esenciales como la sanidad y la educación y a la lucha para reducir la desigualdad que la crisis ha acentuado.

“España inicia una nueva legislatura que requiere todos los esfuerzos, todas las energías, todas las voluntades de nuestras instituciones democráticas, para asegurar y consolidar lo conseguido a lo largo de las últimas décadas y adecuar nuestro progreso político a la realidad de la sociedad española de hoy”, señaló el rey, que apostó de esta manera por que arranque la legislatura para evitar ir a una nueva convocatoria de elecciones.

Eso sí, el rey pidió que en esta nueva etapa de nuestra historia que ha marcado el 20-D –que ha dejado un Parlamento más fragmentado que nunca– no se deje “a nadie en el camino”, porque el futuro de España ha de construirse “contando con todos: hombres y mujeres, jóvenes y mayores, nacidos aquí o venidos de fuera”. A esas nuevas Cortes surgidas del 20-D, el rey les pidió también que “caminen siempre al mismo paso del pueblo español al que sirven y representan; y que sean sensibles con las demandas de rigor, rectitud e integridad que exigen los ciudadanos para la vida pública”.

Al margen del análisis postelectoral, el monarca dedicó el grueso de su discurso a abordar la amenaza que supone para España el proceso soberanista en Cataluña. En uno de los pocos discursos que escribe el propio rey, y no el Gobierno, aunque este conoce su contenido, Felipe VI pidió a los españoles que no olviden los errores del pasado, porque ha quedado demostrado que “la ruptura de la Ley, la imposición de una idea o de un proyecto de unos sobre la voluntad de los demás españoles” solo conduce “a la decadencia, al empobrecimiento y al aislamiento”.

defensa de la carta magna

Pese a la amenaza que representa la hoja de ruta marcada por los partidos independentistas en Cataluña, que apuestan por iniciar el proceso para la desconexión unilateral con España –una opción que no contempla la Constitución– el rey quiso lanzar un mensaje de “serenidad, de tranquilidad y confianza en la unidad y continuidad de España; un mensaje de seguridad en la primacía y defensa” de la Carta Magna.

Porque “respetar” el orden constitucional es “defender la convivencia democrática aprobada por todo el pueblo español; es defender los derechos y libertades de todos los ciudadanos y es también defender nuestra diversidad cultural y territorial”, explicó el rey Felipe VI, que es símbolo de la unidad y permanencia de España, según recoge la Constitución.

Esa diversidad cultural y territorial en España no está reñida con reivindicar la “grandeza” de un país con una historia tan antigua como España, que es al mismo tiempo, subrayó el monarca, un “gran Estado” que “reconoce” su “diversidad” en el autogobierno de sus nacionalidades y regiones; “y que tiene en el respeto a la voluntad democrática de todos los españoles, expresada a través de la Ley, el fundamento de nuestra vida en libertad”.

Y si esta España actual es hoy “muy distinta” de la España de los siglos que nos preceden ha sido gracias a la “voluntad de entendimiento de todos los españoles, a un sincero espíritu de reconciliación y superación” de las diferencias históricas y a “un compromiso de las fuerzas políticas y sociales con el servicio a todo un pueblo, a los intereses generales de la Nación, que deben estar siempre por encima de todo”, argumentó.

“Por todo ello –prosiguió el rey– tenemos, tengo, muchas razones para poder afirmar esta noche que ser y sentirse español, querer, admirar y respetar a España, es un sentimiento profundo, una emoción sincera, y es un orgullo muy legítimo”. Si bien existen diversas formas de vivir ese sentimiento de pertenencia a España, precisó el monarca, que sostuvo que todas ellas “caben” en esta España constitucional.

Para Felipe VI, en los tiempos actuales es más preciso que nunca que los españoles se reconozcan en todo lo que les une. “Es necesario poner en valor lo que hemos construido juntos a lo largo de los años con muchos y grandes sacrificios, también con generosidad y enorme entrega. Es necesario ensalzar todo lo que somos, lo que nos hace ser y sentirnos españoles”, insistió.

El rey concluyó su discurso con un mensaje en positivo, pidiendo a todos los españoles que tengan fe y crean en su país, pero también en ellos mismos.

El rey pide tras las elecciones pensar ante todo en España y en el interés general