Lo más hortera pisa Porto do Son

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Flores, extravagancias, pelucas, brillantina y atuendos chabacanos o "kitsch", según los gustos. Son los ingredientes de una de las fiestas más horteras de España, la de Porto do Son, que en su veinte cumpleaños ha querido rendir homenaje a Los Pecos en unas calles, las de esta localidad, que se han impregnado de alegría, bullicio y buen rollo.
En una época agitada, en la que el país vivía transformaciones de calado y los autores de baladas mandaban en la música, un dúo de dos hermanos, el rubio y el moreno, a la postre los madrileños Francisco Javier y Pedro José Herrero Pozo, que debutaron con el sencillo "Esperanzas" (1978), se convirtió en un enorme fenómeno entre los adolescentes.
Y nada de eso semeja haber cambiado este sábado con la esperada llegada de sus conseguidas réplicas a la explanada del puerto de este municipio costero, ávidas de unos aplausos que en anteriores ocasiones se llevaron los dobles de Massiel, con su original "La, la, la", o de El Fary.
En el caso de José Luis Cantero, más recientemente, pues disfrutó de todos los honores en 2018 con motivo de la convocatoria previa a las dos décadas de existencia de esta cita cada vez más concurrida, con la llegada de gente procedente de diferentes lugares de la geografía española.
El ropaje no varía para aguardar a unos y otros, con modelos extraídos del baúl familiar o de los recuerdos, al valerse de aquello que aunque pretende ser elegante o quizá moderno, resulta por lo general vulgar, ordinario y de mal gusto por combinaciones tan estrambóticas como las sandalias con calcetines blancos o los pantalones de pana o de campana con camisetas de gasa.
Además, hombreras, riñoneras, calentadores como antaño, camisas de las denominadas hawaianas, fosforitos, gafas en forma de estrella y un largo etcétera, una vestimenta acompañada de peinados pintorescos y excéntricos, solamente aptos para mentes desenfadadas y concentradas en lo esencial, que es la capacidad de mofarse de uno mismo acompañado en tal hazaña por un amplio elenco de iguales y de las más variopintas edades, desde los más pequeños hasta mayores.
La indumentaria escogida y cada vez más lograda, adornada con lentejuelas varias, obliga a pasar por el Photocall para presumir de estilismo, a participar en la carrera de tacones, en los playback, en el desfile de tendencias y a tomarse fotos en los hinchables y la concurrida fiesta de la espuma, aparte de probar suerte para hacerse con el rol de rey y reina de una fiesta que ya se ha convertido en un clásico imprescindible del primer fin de semana de agosto.
La música tampoco falta, con las actuaciones esta vez de "En mala hora" o "Chocolate disco móvil".
Y quienes se queden con ganas de más extravagancia, tras vivir intensamente un fin de semana sin complejos ni chismorreos del vecino en Galicia, por tanto, aquellos "horteras" que ansíen otro jolgorio alegre y desenfadado, tienen una nueva oportunidad el próximo 23 de noviembre en Cáceres.
Allí, la décima edición de "Horteralia" contará con la participación de los grupos Ladilla Rusa y de Las Ketchup, aquellas que alcanzaran la gloria y fama por su "Aserejé", de las canciones más exportadas al resto del mundo, tras el prodigio de "La Macarena".

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