Los investigadores se centran en el entorno más cercano de la niña hallada muerta en una pista de Teo

alumnos del instituto rosalía de castro, en el que estudiaba la pequeña encontrada muerta con signos de violencia, se abrazan tras haber guardado hoy cinco minutos de silencio en su memoria. efe/xoan rey
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Los investigadores encargados del caso de Asunta Yong-Fang Basterra Porto, la niña de 12 años que la noche del sábado fue hallada muerta, indagan en el entorno familiar de la pequeña, y esta vía es una de las que están abiertas, junto a otras en las que se viene trabajando.

Entre ellas, el círculo próximo los padres de Asunta Basterra Porto, es decir, sus amistades; e incluso que tras la tragedia pueda existir un móvil por venganza o por dinero, al tratarse de una pareja, –en este momento con vidas separadas–, que goza de buena posición económica.

Fuentes próximas a la investigación, que está bajo secreto judicial, aportaron estos detalles e indicaron que ayer se respetará el velatorio por el cuerpo de la niña, así como la incineración, que será hoy.

Datos, no conjeturas

“Todas las líneas están abiertas”, precisaron estas fuentes, que insistieron en que “nuestro trabajo no es sobre conjeturas, es con datos”. “Investigamos todo –prosiguieron– y con eso sobre la mesa es cuando se determina, no con hipótesis”.

Por el momento no ha habido detenciones en relación con este suceso. Aunque, el delegado del Gobierno en Galicia, Samuel Juárez, afirmó ayer que la Policía no descarta “absolutamente nada” y que todo indica que el lugar donde apareció la menor, en Feros, dentro del municipio coruñés de Teo, no es el sitio en el que ella falleció.

“Por lo tanto, fue trasladada a un lugar aparentemente visible para que fuese encontrada pronto. Todas las vías de investigación están abiertas y no se descarta nada”, remarcó.

Preguntado expresamente por el entorno de la niña, puntualizó que “no se descarta absolutamente nada, ni de su entorno ni de fuera de su entorno, no se puede aventurar”.

Registro de llamadas

También dijo que se están registrando las llamadas, como se suele hacer habitualmente, para tratar de reconstruir todo lo que pasó desde la última vez en la que Asunta fue vista con vida.

El cuerpo de la menor fue hallado la madrugada del domingo en una pista que discurre paralela a la carretera N-550, en el lugar de Feros, en la parroquia de Cacheiras de la localidad de Teo, próxima a las instalaciones de una Inspección Técnica de Vehículos (ITV).

Los padres adoptivos de la niña, Alfonso Basterra Camporro, periodista, y Rosario Porto Ortega, abogada y cónsul de Francia en Galicia, denunciaron a la Policía su desaparición en torno a las 22.00 horas del pasado sábado.

Del momento de su desaparición hay varias versiones. La primera indica que la niña estuvo con una amigas por la tarde, tras lo que fue a la casa en la que reside su padre en el compostelano barrio del Ensanche. Entre las 19.00 y las 20.00 horas, salió en dirección a la vivienda de su madre, a escasos metros de distancia. Asunta no llegó a casa de su madre. Sin embargo, otra versión apunta a que la niña estuvo con su madre y desapareció cuando se dirigía a casa de su padre.

testigos

Por otra parte, Manuel Crespo y su esposa Charo, los vecinos de la casa más cercana al lugar donde en la madrugada del domingo apareció el cadáver, fueron llamados a declarar como testigos por la Policía Judicial.

La declaración estaba prevista para ayer por la mañana pero  tuvo que aplazarse. “Fuimos por la mañana –indicó por ayer a la mañana– a declarar pero no había nadie que nos pudiese tomar declaraciones, entonces tenemos que volver para contar lo que vimos”, aseveró Manuel Crespo a los periodistas.

Tanto Manuel como su esposa confiaron en que esta situación se termine cuanto antes. “llevamos desde ayer con dolor de cabeza”, comentó.

Manuel y Charo, vecinos del lugar de Feros, cuentan que la fatídica noche en que falleció Asunta pasearon sobre las 00.30 horas de la madrugada del domingo por el lugar donde fue encontrado el cadáver tan solo 45 minutos más tarde y que “nada” llamó su atención.

Indicaron que la zona es un lugar transitado tanto a pie como en coche. “Es normal que pasen coches tanto a la una de la mañana, como a las cuatro”, dijo Manuel.

“Nosotros no nos enteramos hasta que llegó la ambulancia, aproximadamente a la una y media”, añadió.

Su esposa Charo explicó que ellos pasaron por el lugar “a las doce y media, y allí no había nada, y no es una cosita que no veas, es el cuerpo de una persona”, precisó.

El matrimonio se mostró visiblemente afectado y confesó que el domingo y ayer evitaron pasar por el lugar donde se encontró el cuerpo de la menor. “Vamos por la parte de abajo, y no sé cuantos días tardaré en pasar por ahí”, dijo la mujer.

Las investigaciones continúan para tratar de aclarar este sucesos que conmocionó a los ciudadanos de Galicia. n

 

Los investigadores se centran en el entorno más cercano de la niña hallada muerta en una pista de Teo