La necesidad, la diferencia

futbol Somozas-Celta b
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El Somozas acusó el hecho de no tener tanta necesidad de ganar como, en cambio, sí tenía el Celta B para terminar perdiendo el partido que los enfrentó ayer. Y no es que el cuadro verdiblanco se dejase ir, sino que su rival se mostró mucho más concienciado de lo que se jugaba en el Manuel Candocia para acabar logrando un triunfo que sella, de manera casi matemática, su continuidad en una categoría para la que su adversario ya se ha hecho acreedor desde hace unas semanas.
Los minutos de competición que el técnico Stili planea repartir en este tramo final de la liga regular a los jugadores que han tenido menos cancha durante la competición le correspondieron en esta ocasión al portero Manu, el mediocentro Roberto Baleato y el delantero Dani Pedrosa, novedades en el once titular con respecto al de la semana pasada. Y su presencia no hizo que el Somozas bajase de nivel ya que, a pesar de que fue el Celta B el que tuvo el control de la situación, a la contra la escuadra de Ferrolterra creó algunos apuros a su rival. Las mejores opciones, de todas maneras, fueron para el filial del Celta, pero ni Borja Iglesias –que tiró fuera cuando estaba completamente solo ante la portería local– ni Borja Fernández acertaron a transformar las ocasiones de que dispusieron.
Fue a falta de diez minutos para llegar al descanso cuando el Celta B, que antes ya había visto cómo se le anulaba un gol por fuera de juego, se adelantó en el marcador al convertir Fragapane el mano a mano del que dispuso ante el Somozas. Eso permitió a la escuadra viguesa llegar al descanso por delante en el marcador, demostrando que su mayor necesidad por hacerse con la victoria era un arma que ayer le hacía jugar con un poco más intensidad sobre el terreno de juego.

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Sin demasiadas variaciones en el decorado del partido tras el descanso –Mario Barco dispuso de una ocasión para empatar, pero su cabezado fue salvado “in extremis” por el portero visitante–, el tanto que supuso el 0-2 le dio un vuelco al partido. Fue tras una cesión al portero de Juan Rodríguez en una situación complicada que acabó metiéndose en la portería local para dar más tranquilidad a la escuadra olívica de cara al tramo final del choque.
A partir de ahí fue cuando el Somozas demostró su carácter guerrero y luchó por un mejor resultado del que tenía. Así llegaron, al poco, un par de disparos que se fueron ligeramente desviados –a cargo de Mateo Garcías y Añón– y, a continuación, el tanto de este último al cabecer a la red un centro desde la derecha. El gol le dio alas a un Somozas que se lanzó en busca del empate ante un Celta B que parecía tener el miedo en el cuerpo ante la posibilidad de quedarse sin un triunfo que prácticamente sella su continuidad en la categoría. Pero al cuadro verdiblanco no le dio tiempo a conseguirlo, a pesar de que dispuso de alguna ocasión para rescatar un punto, mientras que el Celta B resolvió en el contraataque con el que se llegó al final de compromiso.

La necesidad, la diferencia