Los expertos dudan de la capacidad de Urbaser para gestionar la EDAR

Edar
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La Estación Depuradora de Augas Residuais (EDAR) de Ferrol no depura. Es un hecho constatado en las sucesivas visitas que se han realizado después de que el gobierno local descubriera el 25 de agosto, en una visita sorpresa, que se estaban vertiendo al mar, sin pasar por los tratamientos precisos, las aguas negras que llegan a Prioriño desde agosto de 2014 (los análisis a la salida del emisario detectan niveles de contaminación diez veces por encima de lo permitido). El lunes lo comprobaron técnicos de Aeopas, una asociación que agrupa a los gestores públicos del ciclo del agua y que asesora en toda España a los municipios que quieren remunicipalizar el servicio, como es el caso de Ferrol. Las conclusiones de su visita y del estudio del expediente sobre saneamiento las plasmarán en un documento del que ayer avanzaban sus principales conclusiones.
Para Jaime Morell, secretario general de Aeopas, profesor en la Universidad de Sevilla y exgerente del Consorcio de Augas del Huesna, lo primero que hay que aclarar es que, según la ley, “la competencia de la financiación, de la ejecución y de la explotación de la depuradora es de Augas de Galicia”, aseguró. En base a eso “se firman acuerdos en el 2003 y el 2005 entre la Xunta, Augas de Galicia y la Confederación Hidrográfica del Norte, ahora del Miño”. Recordó que “Augas recepcionó la obra en abril de 2010 y desde entonces la instalación ha estado abandonada” con el consiguiente deterioro de los equipos. “Tiene una responsabilidad que ha intentado soltar y que debería asumir ya que la empresa privada no ha sido capaz de poner en marcha, probablemente porque no ha querido, la planta, pero sí ha cobrado la tasa de depuración”, continuó. 
La respuesta que se da desde la parte privada de Emafesa a la falta de depuración, más de un año después de que el Concello asumiese la encomienda de la Xunta y se la pasase a la empresa mixta municipal, tampoco convence a Morell, que la califica como “argumentos de mal pagador”. Según Aeopas “hay caudal suficiente para ponerla en marcha y tenemos conocimiento de un informe de Augas de Galicia que dice lo mismo, por lo tanto ese argumento no vale”. También rechaza Morell la necesidad de acometer grandes obras (por inundaciones y filtraciones) antes de poder completar la depuración. “El hormigonado está bien, hay fisuras pero se pude resolver todo en tres días. Además las fisuras no afectan a los procesos, no son grietas, son filtraciones que deberían haber resuelto en su momento Augas de Galicia y la Confederación, cuando ejecutaron las obras”. Considera Aeopas que la tasa de depuración que se ha estado cobrando en Ferrol (hasta su suspensión en el pasado pleno) es ilegal precisamente porque no se daba el servicio y recuerda también los criterios medioambientales que se están vulnerando. “La Declaración de Impacto Medioambiental obliga a que haya unos rendimientos de depuración que no hay; a que se cumpla una normativa sobre calidad de aguas de baño, y no se hace; y a una calidad exigida en aguas para la cría de moluscos que tampoco se cumple”, apuntó Morell. “En España, hacer vertidos y contaminar el medio ambiente es un delito”, añadió.
Para el representante de Aeopas, en este proceso “se han ido saltando pasos”, incluyendo una recepción acelerada de la obra “seguramente condicionada a los fondos europeos” cuando “una depuradora se entrega después de haberla puesto en marcha y de comprobar que la analítica cumple con la legislación”. Al final el problema llega al Concello. “Se le entrega una depuradora que no estaba terminada ni probada, se le exige la responsabilidad de que funcione, se le obliga a implantar una tasa, hace el esfuerzo de implantar una tasa que está muy por encima de lo que debe ser y la empresa concesionaria, directamente, no la pone en marcha”. 
Además, respecto a todo el sistema de saneamiento de Ferrol, cuyas canalizaciones y tanques de tormentas se están contemplando, asegura que “es de lo más complicado que yo he visto” y que supondrán un trabajo de gestión “muy complejo” que “no todas las empresas son capaces de hacer”.

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