Las expropiaciones del polígono de Leixa, paralizadas desde 2011

los socios de una granja poseen la mayor parte del suelo a expropiar l.p.
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La actual crisis económica mantiene en la incertidumbre a los propietarios de los terrenos en los que se iba a construir el polígono industrial de Leixa. El proceso expropiatorio –que finalmente se pasó a un sistema de compensaciones, lo que obliga a los dueños del suelo a urbanizar la zona– está paralizado desde enero de 2011. En estos dos años, los titulares de las fincas afectadas por el parque empresarial no han sido llamados a negociación alguna por parte del Concello, la Xunta o el Gobierno central (Sepes), las tres administraciones implicadas, para tratar de desbloquear la construcción del polígono de Leixa.

El Concello licitó un plan para desarrollar suelo industrial en el que se abordarán propuestas de futuro para la zona

Una de las familias más afectadas por el estado en que se encuentran los trámites, es la de José Moreno, propietaria de la mayor parte del suelo a ocupar por el polígono. Junto a otros dos socios es dueño de la Sociedad Agraria de Transformación, una granja en la que actualmente cuentan con casi un centenar de vacas. “En Ferrol llevan más de doce años asegurando que hace falta suelo industrial”, recuerda Moreno, que asegura que desde hace dos años no tienen información alguna del estado en que se encuentran los trámites de construcción del parque empresarial de Leixa. El proceso, para esta familia, comenzó mal desde el principio. Así lo asegura José Moreno, que recordó que en la propuesta que les formularon de modo oficial se contemplaba la expropiación de terrenos pero no de las naves con que cuenta la granja. “Decían que así podríamos seguir con la actividad pero nos quitaban todo el terreno”, una opción, explica, inviable al tratarse de una granja extensiva, basada en el pastoreo y donde no hay un establo para las cabezas de ganado.

El polígono de Leixa se comenzó a gestar en el año 2003. Desde entonces, el proyecto inicial ha sufrido variaciones tanto en lo que respecta a su trazado –al afectar en un principio a elementos protegidos– como al modelo con el que conseguir el suelo –primero expropiaciones y luego compensaciones–. Diferentes formaciones políticas han pasado por los gobiernos local, autonómico y estatal, sin que la situación haaya permitido, en la última década, que el polígono sea, por el momento, una realidad. Y mientras el futuro de Leixa permanece estancado, los afectados denuncian una situación de incertidumbre que, en ocasiones, como el caso de los propietarios de la Sociedad Agraria de Transformación, complica la toma de decisiones acerca de nuevas inversiones en su negocio, al desconocer si podrán o no continuar con su actividad en la zona.

 

desarrollo industrial

A la espera de que se determine oficialmente el futuro del mencionado parque industrial, el gobierno local acaba de licitar, por 145.000 euros la realización de la que será la primera fase de un plan de actuación de desarrollo de suelo industrial en el municipio. El objetivo de esta inversión es fomentar el desarrollo industrial en el concello, atrayendo nuevas inversiones que permitan captar iniciativas empresariales y mejorar la competitividad del sector en la zona.

El plan consta de varias líneas de actuación: dotación de suelo, accesibilidad de la red de transporte, planificación y gestión territorial y tramitación administrativa, y contempla además la definición de todas aquellas estrategias que permitan la captación y el asentamiento de nuevas compañías.

El concejal de Economía, Alejandro Langtry, explicó que en el plan impulsado por el gobieno local se recogerán, además de nuevas opciones para crear suelo industrial en el municipio, una serie de propuestas en las que se determine “cómo salir de la situación en que actualmente se encuentra el polígono industrial de Leixa”.

Las expropiaciones del polígono de Leixa, paralizadas desde 2011