Tres films de diferentes sensibilidades en el Festival de San Sebastián de hoy

Los Reyes Felipe y Letizia (c), posan junto a los ministros de Cultura y Educación, Iñigo Méndez de Vigo (2i), y de Sanidad, Alfonso Alonso (3d); la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena (2d); el director general del Teatro Real, Ignac
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  Las películas programadas para hoy en la sección oficial del Festival de Cine de San Sebastián no han podido ser ni más variadas ni más diferentes: del film de animación "El chico y la bestia", del japonés Hosoda, al futuro distópico de "High Rise" y a la rebelión de un chaval madrileño en "El apóstata".

La mañana comenzó agitada con la proyección de "High Rise", la película de Ben Wheatley que adapta la novela de J.G. Ballard, la cual se tradujo al castellano como "Rascacielos", en la que la sociedad de un futuro distópico ha quedado reducida a castas que ocupan, según su nivel, cada planta del edificio Torre Elysium. Y en el ático vive el arquitecto, Jeremy Irons.

Pero ha sido la neoyorquina Sienna Miller, una de las protagonistas de la cinta, la que ha puesto el punto divertido de la jornada al sugerir, en la rueda de prensa y mientras conversaba con su compañero Luke Evans, que el mejor ocupante para el ático sería "un restaurante de tapas, o mejor -ha dicho con un guiño a la concurrencia-, El Bulli".

Impactante con su modelo a cuadros blancos y negros de Victoria Beckham y mucho más rubia que en la película, "High Rise", la actriz indicó que era fan de la novela de J.G. Ballard publicada en 1975 con el mismo título y seguidora de Ben Wheatley desde "Kill List" (2011), por lo que "no podía" perdérsela.

La película, un reflejo fiel del libro del escritor inglés de ciencia ficción, ha gustado mucho al público treintañero del Zinemaldía, que agradeció al director su trabajo, si bien parte del público más entrado en años no entendió mucho ese entusiasmo.

"High Rise" es, sin paliativos, un verdadero viaje a la locura y un compendio de excesos donde los personajes encadenan desorbitadas fiestas regadas de alcohol, drogas, sexo y violencia. "Que Dios nos ayude si todo esto se convierte en realidad", ha resumido Wheatley.

Y del sexo, la violencia y la locura, el Zinemaldia pasó a la más dulce de las historias tradicionales japonesas: un niño de 9 años pierde a su madre en un accidente y decide vivir solo ante la imposibilidad de encontrarse con su padre, divorciado de su madre y ausente de su vida.

"Todas mis películas hablan sobre la dificultad de las personas por encontrar su sitio; en las dos anteriores -explica Mamoru Hosoda, el creador de "Digimon"-, eran niños buscando su identidad".

Hosoda, ampliamente reconocido por obras como "Los niños lobo" (2012), ha agradecido a San Sebastián la valentía de seleccionar su película para la sección oficial: "Es un honor estar aquí. Ha llegado el momento en el que no hay distinción entre la animación y lo que no lo es", ha dicho.

En este largometraje, compuesto de dibujos animados hechos a mano, el protagonista vive en un mundo imaginario habitado por bestias que le ayudan a crecer, a madurar y hacerse fuerte valorando la importancia del otro y la necesidad de compartir.

Aunque el mensaje, apunta Hosoda, cansado de explicar que busca su estilo propio al margen del maestro Miyazaki, es "que todo depende de ti".

Un solo pero: el director no supo explicar a Efe por qué solo aparece un personaje femenino en la historia, una niña que, además, era un niño en el guion original.

El último en llegar hoy ha sido el cineasta hispano-uruguayo Federico Veiroj, que ha compuesto un alegato a favor de la libertad de las personas de pertenecer o no a un grupo, ya sea una compañía de telefonía móvil, un territorio como Cataluña o la propia iglesia: es "El apóstata" y es una comedia. O casi.

"Yo también soy español y ya adelanto que la película no tiene nada que ver con todo lo que está pasando en Cataluña, pero reconozco que se puede extrapolar a eso; quizá algunos catalanes quisieran apostatar de ser españoles, o al contrario", comenta medio en serio medio en broma el realizador en una entrevista con Efe.

En "El apóstata", el protagonista "solo quiere que le dejen apostatar, pero no porque haya perdido la fe sino porque no quiere pertenecer a nada que le sea impuesto. Pero no le dejan, y el solo hecho de que no le permitan algo hace que se motive para hacerlo más enfáticamente".

Cuenta con un protagonista que no es un actor profesional, sino amigo del director, Álvaro Ogalla, y un reparto que incluye a Marta Larralde, Bárbara Lennie, Andrés Gertrudix y Joaquin Climent, además de la participación especial de Vicky Peña.

 

Por Alicia G. Arribas.

Tres films de diferentes sensibilidades en el Festival de San Sebastián de hoy