Villares exige que en los órganos de dirección de En Marea haya “proporcionalidad”

El portavoz parlamentario de En Marea, Luís Villares | xoán rey (efe)
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El portavoz parlamentario de En Marea, Luís Villares, contempla como principio irrenunciable para la conformación de los órganos de dirección del partido instrumental que se respete la voluntad de los inscritos, es decir, la “proporcionalidad” equivalente a las tres listas que conforman el Consello das Mareas, y que fue el aspecto que paralizó la designación de la dirección.

La falta de acuerdo entre las tres listas que a finales del mes de enero concurrieron a las elecciones internas para repartir los puestos de la dirección y elegir los portavoces orgánicos de la segunda formación del Parlamento gallego, está detrás de la no convocatoria del órgano, que no se reúne desde el pasado 5 febrero, y que lo hará de nuevo hoy en un encuentro en Compostela, en el que van “a dejar definida la coordinadora y seguramente las portavocías”, según reveló Villares.

En las elecciones primarias para conformar el Consello das Mareas, la lista Máis Alá, encabezada por Luís Villares, y que contaba con el apoyo de mareas urbanas y del histórico nacionalista Xosé Manuel Beiras, consiguió 21 de los 35 puestos, frente a los nueve logrados por Somos Quen y a los cinco de Queremos Participar.

La traslación de ese porcentaje a la coordinadora, que debe estar conformada por once personas, fue durante estos meses el principal punto de disenso entre los integrantes de la dirección, toda vez que Somos Quen y Queremos Participar exigían un reparto “proporcional” al resultado, mientras que parte de Máis Alá rechazaba este aspecto, ya que se presentaron a las elecciones con una candidatura cerrada para el órgano ordinario de dirección.

Sin embargo, el líder parlamentario del grupo rupturista confía en que sí se respete dicha proporcionalidad, y el convencimiento del exmagistrado lucense al respecto se debe a que, en el seno de la formación ya se han dado “avances previos” en este sentido, y, sobre todo, porque “lo que hay es voluntad para que todo quede resuelto”.

“Garantizar la voluntad”

Según Villares, con la premisa de conformar una coordinadora proporcional se han dado dos meses de intenso debate en la formación para buscar fórmulas acordes a lo que votaron las bases en el proceso interno de En Marea, y “mi finalidad ante todo es garantizar la voluntad de lo que votaron los inscritos, mandar obedeciendo”, lo que permitirá contar con una dirección “fuerte y cohesionada”.

Este proceso de búsqueda de acuerdos desmonta la existencia de un “bloqueo” que impidiese convocar el Consello das Mareas, siendo ese un retraso del que recientemente miembros de su propia candidatura responsabilizaron a Villares.

“No es que hubiese bloqueo, es que hubo un período de reflexión par buscar resoluciones acordes a lo que se votó”, remarca.

Él se postula, asimismo, como valedor para que se dé cumplimiento al voto de las bases, en cuanto a establecer una “garantía de proporcionalidad en los órganos de dirección, y que es lo que expresan los estatutos”. “No me cabe pensar que se pudiese componer una dirección violentando los estatutos; yo no voy a respaldar, ni respaldaré nunca, una decisión que sea contraria a la voluntad de todas las personas que conforman En Marea, de toda la gente que votó. Si tengo que estar del lado de alguien, estoy del lado de los inscritos, de los mareantes”, apoyando también que los representantes de las listas de Somos Quen y Queremos Participar desempeñen el lugar que les corresponde en la coordinadora.

Incide Villares en que “la grandeza de la democracia es respetar el resultado electoral, aunque no guste”, por lo que se muestra convencido de que en la reunión se llegue a un acuerdo, porque en el Consello das Mareas se sabe que cuando la gente “votó, mandó un mensaje que hay que respetar”.

Más allá de un debate sobre la proporcionalidad, Villares niega que el problema haya sido personalista en cuanto a quiénes deben desempeñar determinadas funciones tanto en la coordinadora como en las portavocías. “Sería decepcionante que fuera un problema de nombres, la nueva política no era esto”, asevera.

En el mismo sentido, para la designación de la portavocía, Villares recomienda “escuchar” el mandato de las bases, también en cuanto al papel que debe jugar él mismo en este cargo orgánico, puesto que dos de las listas incidían en que él debía tener una función interna relevante de cara a la emisión del mensaje, y “estoy al servicio de la confluencia, y eso significa también escuchar lo que votó la gente”. l

Villares exige que en los órganos de dirección de En Marea haya “proporcionalidad”