Una tapa de “Bágoa de mar” y el reencuentro con su profesora de música

Visita de Felipe VI a Ferrol
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Aunque algunos curiosos se acercaron al entorno de la Escuela de Especialiades “Antonio de Escaño” y se asomaron a las verjas para poder ver al monarca, el acto en el que ayer tomó parte en Ferrol el Rey Felipe VI  era eminentemente castrense y no hubo tiempo para ningún acercamiento ni al público ni a los medios de comunicación –tan solo un saludo esporádico a su paso–. No se celebraron  discursos abiertos ni declaraciones tras la visita, tan solo un acto interno de autoridades civiles y militares, donde el ambiente fue más distendido.
Sí hubo a su llegada a la Esengra un momento para romper el protocolo, la presencia en la escuela naval de una mujer que se acercó al Rey y afablemente le dedicó unas palabras y unos besos. Era Josefina Castro, que fue profesora de Felipe VI cuando era un niño, en el colegio madrileño Santa María de los Rosales.

"Curre", su maestra
Como explicó posteriormente a la prensa Josefina Castro  –“Curre” como era conocida en el colegio–, el Rey la reconoció inmediatamente, ya que fue su alumno desde los ocho o nueve años hasta tercero del antiguo BUP. Música era la especialidad que impartía esta profesora y el monarca le señaló, precisamente, que sus dos hijas –la princesa Leonor y la infanta Sofía– también estudiaban música y, de hecho, se formaban en piano y violoncelo.
Tras haber hecho un recorrido por los comedores, cocina y zona de repostería, Felipe VI y los demás participantes en la recepción tuvieron ocasión de degustar, entre otros pinchos, la tapa “Bágoa de mar”, con la que precisamente dos alumnos de la escuela de A Graña ganaron el primer premio del certamen “Tapas con estrela” convocado por Turismo de Galicia.
Esa falsa concha de mejillón, realizada con masa de empanada, fue una de la especialidades con la que el monarca conoció de primera mano la labor de la escuela de hostelería.
También el alcalde, Jorge Suárez, tuvo la oportunidad de hablar con Felipe VI, en un ambiente “cordial e diplomático”.
El monarca se interesó ante el regidor local por la Alcaldía y por la ciudad y le comentó lo cambiadas que había encontrado las escuelas desde que él cursó sus estudios militares. También lamentó que, en esta ocasión, la visita exclusivamente a las escuelas navales le haya impedido ver la ciudad de Ferrol.
Felipe VI también saludó a los grupos de estudiantes de la escuela y se mostró muy simpático con todos ellos, según señalaron los asistentes.

Una tapa de “Bágoa de mar” y el reencuentro con su profesora de música