• Miércoles, 26 de Septiembre de 2018

Grasas y metástasis

La metástasis consiste en la propagación de un tumor a otros órganos de un paciente. 

La metástasis consiste en la propagación de un tumor a otros órganos de un paciente. Es uno de los principales factores de riesgo en el cáncer y está asociada con el 90% de los fallecimientos que se ocasionan por esta enfermedad. Entender los mecanismos que la originan y desarrollar terapias que la puedan frenar o reducir supondría un avance decisivo en la lucha contra el cáncer. Por eso resulta tan importante el estudio que viene de ser publicado en la revista Nature, firmado por investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona liderados por Salvador Aznar Benitah.
En su trabajo, han logrado varios hallazgos que el tiempo dirá si son cruciales, pero que pueden devenir en un hito fundamental en la investigación oncológica. Primeramente han logrado identificar cuales eran, entre todo el barullo existente dentro de un tumor, las células que acababan generando la metástasis. Una vez identificadas, han descubierto que estas células están caracterizadas por la presencia de una proteína, la CD36, que rige en el metabolismo de las grasas. Y por último han desarrollado unos anticuerpos que bloqueando esta proteína lograban detener y reducir de forma notable la metástasis.
Es cierto que todo esto todavía está en pañales. Se trata de una investigación de base, realizada con ratones a los que se les implantaban células de carcinomas orales humanos. Pero abre una nueva vía de investigación que promete interesantes resultados a medio plazo. Por lo pronto han logrado establecer una relación muy directa entre el consumo de grasas y el desarrollo de metástasis. Y más en concreto han señalado al ácido palmítico, componente principal del aceite de palma, como un elemento decisivo en el desarrollo de la proliferación del cáncer a otros órganos.
¿Esto que quiere decir? Pues que si ya no había suficiente polémica con los daños ecológicos que suponía la producción de este aceite, ahora ha quedado señalado claramente como un factor muy negativo para la salud humana. El problema es que el aceite de palma está mucho más presente en nuestra dieta de lo que nos imaginamos y hasta la fecha no hay una alternativa ni más económica ni que genere un impacto ecológico menor. La producción de otro tipo de aceites necesitaría de deforestaciones incluso mayores. Quizás sea el momento de plantearse que es necesario una revisión a fondo de la dieta moderna.