sábado 19.10.2019

Antonio Costa gobernará en Portugal sin acuerdos escritos y con pactos puntuales con la izquierda

La decisión responde al “clima positivo” y a la “buena disposición” del resto de las formaciones
Antonio Costa ganó las elecciones celebradas el pasado domingo | efe / miguel a. lopes
Antonio Costa ganó las elecciones celebradas el pasado domingo | efe / miguel a. lopes

El primer ministro luso en funciones Antonio Costa, del Partido Socialista (PS), gobernará en solitario en la nueva legislatura y pactará acuerdos puntuales con las diferentes formaciones de izquierda.

La decisión, según fuentes socialistas, responde al “clima positivo” y a la “buena disposición” que Costa encontró en los partidos de izquierda durante las reuniones mantenidas esta semana para trabajar con el objetivo de garantizar la estabilidad del país.

“Se va a intentar incorporar en el programa de Gobierno algunas de las propuestas de los partidos de izquierda y trabajaremos en conjunto durante cuatro años”, agregaron.

El PS ganó las elecciones del pasado domingo y obtuvo 106 escaños –a diez de la mayoría absoluta– mientras que sus socios de la pasada legislatura, el Bloque de Izquierda (BE) y el Partido Comunista Portugués (PCP), obtuvieron 19 y 12, respectivamente. Además, otras dos formaciones de izquierda, el Partido Animales y Naturaleza (PAN) y la formación Livre, lograron 4 y 1 escaños, respectivamente.

De los cuatro, solo el BE mostró su intención de firmar un pacto por escrito con el PS, aunque, después de la reunión que mantuvo anoche con la Comisión de Política Nacional del PS, Antonio Costa optó por tratar a todas las formaciones de izquierda por igual e intentar gobernar sin pactos globales por escrito.

Contrariedad
La portavoz del Bloco de Esquerda, Catarina Martins, lamentó la decisión del Partido Socialista de gobernar en solitario y no reeditar la “geringonça”, un modelo que, subrayó, probó que podía resistir a “turbulencias políticas”.

“El PS rechaza un modelo que dio pruebas de resistencia frente a turbulencias políticas, que impidió retrocesos y aseguró un camino estable y de respeto por los derechos y rendimientos”, dijo Martins en una rueda de prensa en la sede del partido en Lisboa.

Martins respondió así a la decisión adoptada en la Comisión Política del PS, donde el partido vencedor de las elecciones decidió por la opción de gobernar en solitario y prescindir de acuerdos escritos para toda la legislatura como los que se firmaron hace cuatro años. El Bloco de Esquerda, que fue uno de los socios de la pasada “geringonça”, era el único que se había mostrado disponible para repetir un pacto de legislatura y le entregó al designado primer ministro, Antonio Costa, una propuesta al respecto durante una reunión celebrada el pasado miércoles.

La propuesta, detalló Martins, establecía unas bases para el acuerdo, entre las que figuraban la supresión de los recortes en vacaciones y horas extras impuestos por la troika y todavía vigentes en la legislación laboral, y definir una trayectoria de subida del salario mínimo, cuyos valores aún no estaban cuantificados y se discutirían en reuniones posteriores.

La proposición también incluía “salvaguardas” para excluir durante la legislatura recortes en salarios y pensiones, agravamientos fiscales sobre bienes y servicios esenciales, reducciones de la contribución a la Seguridad Social que pagan las empresas, privatizaciones y modificaciones en el código laboral pactadas con la derecha.

“Era la solución que preferíamos. El PS prefirió no seguir ese camino”, dijo Martins, quien recordó que Antonio Costa, después de una reunión con las patronales el pasado jueves, manifestó que su prioridad no era revisar la legislación laboral.

A pesar del fin de la “geringonça” y de que ambas fuerzas tendrán “una relación diferente” en el Parlamento a la de los últimos cuatro años, el Bloco se mantiene “disponible” para seguir negociando con el PS “ley a ley”. 

Comentarios