El fuego se vuelve a cebar con Galicia: mil hectáreas quemadas, desalojos y cortes

Un bombero forestal trabaja en la extinción del incendio que permanece activo en Verín | brais lorenzo

El fuego se volvió a cebar con Galicia, de nuevo con desalojos, carreteras cortadas y un punto especialmente preocupante, el incendio de Verín (Ourense), que arrasó 600 de las 1.000 hectáreas quemadas entre todos los incendios sin extinguir y que se originó con diez focos diferentes y simultáneos.


Ante la evolución es favorable, la Xunta optó desactivar el nivel dos, “al remitir el peligro para los núcleos de población” tras horas complicadas. Los equipos de extinción continúan actuando en la zona para evitar nuevas reproducciones, mientras, tanto las altas temperaturas como los efectos del viento, preocupan. 


Con la comunidad aún recuperándose de dos voraces incendios de julio, los de Folgoso do Courel (Lugo) y Carballeda de Valdeorras (Ourense), con millares de hectáreas arrasadas, otros dos nuevos fuegos hicieron saltar en este recién iniciado agosto todas las alarmas en la provincia de Ourense, pero también en la de Pontevedra, reviviendo de este modo la pesadilla de la ola de hace tres semanas.


Tanto la Consellería de Medio Rural como el alcalde de Verín, Gerardo Seoane, siguen apuntando a una clara “intencionalidad” detrás de algunos de los últimos incendios registrados en Galicia, con diferentes focos simultáneos y en distintas horas, justo cuando no pueden actuar los medios aéreos. 


Los primeros focos se registraron en Verín, según trasladó el Gobierno gallego, a muy poca distancia de las casas, para que todos los medios de extinción se trasladasen ahí con el objetivo de proteger a las personas. Y ya después empezaron en otros puntos de difícil acceso. 


En la provincia de Pontevedra las miradas están en la localidad de Arbo, donde, como en Verín, fue decretada la ‘Situación 2’ por la proximidad del fuego a las casas y a un polígono industrial. 


Según las estimaciones de Medio Rural, permanecen activos cuatro incendios: uno en Boiro, que supera las veinte hectáreas; el de Verín (600), otro en A Mezquita (150) y el de Barcela, en Arbo, en el que resultaron 70 hectáreas calcinadas. 


La Consellería dio por controlados o estabilizados los fuegos registrados en Castro de Escuadro, en Maceda, tras quemar 150 hectáreas; Calvos de Randín (50), Mourentán, en Arbo (400) y Ponteareas, donde la lumbre afectó a veinte hectáreas.

 

Zonas catastróficas
Por su parte, el Consello da Xunta acordó solicitar al Gobierno la declaración de zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil los municipios afectados por los fuegos de: Folgoso do Courel, Quiroga, A Pobra do Brollón y O Incio, en la provincia de Lugo; así como O Barco de Valdeorras, Carballeda de Valdeorras, Rubiá, Oímbra y Verín, en la de Ourense. 

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