lunes 30/11/20

Las tasas portuarias del buque y de la mercancía bajarán en 2021

El organismo que preside José Manuel Vilariño seguirá siendo el más barato del noroeste peninsular
La reducción de los precios por la utilización de las instalaciones portuarias se basa en la rentabilidad de los ejercicios anteriores | d. alexandre
La reducción de los precios por la utilización de las instalaciones portuarias se basa en la rentabilidad de los ejercicios anteriores | d. alexandre

Tras ofrecer bonificaciones de entre el 5 y el 10% de la tasa de ocupación a los operadores que se vieron afectados en, al menos, un 10% de su actividad habitual durante el estado de alarma, la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao quiere contribuir a la reactivación del sector con un nuevo estímulo de cara al año que viene y que es posible, explica el presidente del organismo, José Manuel Vilariño, “gracias a una adecuada gestión y a la rentabilidad obtenida en los años anteriores”. 

De este modo, el Puerto bajará el coeficiente corrector conjunto de las dos principales tasas portuarias –las que reportan más ingresos, la del buque y de la actividad–, que pasan del 1,10 y 1,00 a 1,06 y 1,01, respectivamente. De este modo, la Autoridad Portuaria local será, de entre las que forman parte del sistema de interés general, la que ofrezca las tasas más bajas de todo el noroeste peninsular y la cornisa cantábrica. 

Con todo, desde el equipo directivo del Puerto avanzan que, de cara al año 2022, es “previsible” que los precios vuelvan a subir, puesto que en el cálculo de los coeficientes se empezará a notar la caída de la rentabilidad –que ya refleja el resultado de explotación del año 2019– por la desaparición de la que durante las últimas décadas fue la principal mercancía de los muelles locales, el carbón. 

En este nuevo escenario, marcado precisamente por el fin de la descarga de mineral con destino a la central de As Pontes, será fundamental la diversificación por la que el Puerto de Ferrol viene apostando en los últimos ejercicios. 

Segunda fase del PIF
La terminal de contenedores de Caneliñas es el ejemplo más evidente –y ha aumentado su actividad en los últimos meses con una nueva línea regular–, ya que ha servido además para dinamizar la dársena exterior con servicios e instalaciones complementarias. Es el caso del Puesto de Inspección Fronteriza –PIF– que permite importar y exportar desde las instalaciones locales alimentos de origen animal tanto de la UE como del exterior. 

Estos días comenzará la segunda fase, de ampliación, que ejecutará la UTE formada por Construcciones y Canalizaciones José Saa y Construcciones Sierra A Pontenova, tras haber sido la adjudicataria del concurso por cerca de 541.000 euros, sin IVA, lo que suponía una baja con respecto al importe máximo de licitación del 24,5%. Los trabajos se prolongarán durante los próximos cinco meses.

Comentarios