La cría en cautividad favorece el regreso de la píllara a Esmelle

La cría en cautividad favorece el regreso de la píllara a Esmelle
La delegada de la Xunta, Martina Aneiros, procedió a la suelta de los chorlitejos en el arenal ferrolano | emilio cortizas

Nuevas crías de píllara das dunas –chorlitejo  patinegro– habitan desde hoy en la playa de Esmelle tras una conservación ex situ en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Oleiros, a donde se llevaron en su momento los huevos de estas pequeñas aves hasta su nacimiento y desarrollo. El objetivo era que no tuviesen que enfrentarse a los peligros que hacen que los huevos no lleguen a eclosionar y esta ave se encuentre en extinción en  varios tramos del litoral.
 

La preservación de las píllaras en los arenales de la zona –tanto en la playa ferrolana de Esmelle como la valdoviñesa de Vilarrube se encuentran ejemplares del ave– está siendo posible gracias a la colaboración de la Consellería de Medio Ambiente y de la Universidade de Santiago y hoy la delegada territorial de la Xunta, Martina Aneiros, participó en la suelta de seis ejemplares de píllara en la playa ferrolana. Estuvo acompañada de los representantes de la USC, Jesús Domínguez y María Vidal, de personal técnico de Medio Ambiente y del presidente de la Sociedade Galega de Historia Natural, Xan Rodríguez Silvar.
 

La acción se enmarca en el plan de recuperación de esta especie que ha supuesto en los últimos años otras acciones como el acotamiento de zonas dunares para la anidación de las aves adultas, protegiéndolas del paso tanto de humanos como de perros, que acaban muchas veces con los huevos, impidiendo el nacimiento de nuevos ejemplares.
 

La delegada territorial, Martina Aneiros, puso en valor el trabajo realizado con este plan de conservación y explicó que se ha procedido a la cría en cautividad de 40 pollos de esta especie que se han ido soltando en los distintos arenales gallegos en los que los chorlitejos tienen su hábitat.
 

Así, doce píllaras se han soltado en las dunas de Corrubedo, tres en la playa de Vilarrube y los 25 restantes en el arenal de Esmelle, los seis últimos de la campaña hoy mismo.
 

Aneiros puso en valor el trabajo de la Consellería y la implicación del personal técnico, tanto de los agentes medioambientales como de los vigilantes y recordó que la preservación de la flora y la fauna autóctonas forma parte del trabajo diario de estas personas, cuya labor principal consiste en “a protección do patrimonio natural e en eliminar ou advertir os posibles perigos e ameazas que pesan sobre o mesmo”.
 

Con acciones como esta se pretende recolonizar el norte de la provincia de A Coruña, en el que se ha detectado un descenso de la población en los últimos años, tal y como explicó la bióloga de la Universidade de Santiago de Compostela, María Vidal Malde.
 

La presencia de píllaras das dunas supone para los Concellos  de los municipios donde crían tomar determinadas medidas de protección en sus playas pero, como señala la bióloga, “lonxe de ser reticentes deben estar orgullosos de contar con esta especie, pois é un bioindicador da saúde das nosas praias”.

La cría en cautividad favorece el regreso de la píllara a Esmelle

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