lunes 21.10.2019

La Policía Local levanta acta de las deficiencias observadas en el CEIP Cruceiro de Canido

Los padres no enviarán a los niños al colegio al menos hasta el jueves y piden un informe técnico al Concello
El curso comenzó con solo un 10% del alumnado en las aulas | d.a.
El curso comenzó con solo un 10% del alumnado en las aulas | d.a.

El inicio del curso escolar continúa teniendo su punto en negro en Canido, donde el CEIP Cruceiro apenas cuenta con un 10% del alumnado en sus aulas. Las obras de mejora de las instalaciones suponen, para los padres, un inconveniente para retomar a las clases y así ayer mismo decidieron nuevamente en asamblea mantener la huelga hasta, al menos, el próximo jueves. El miércoles por la tarde volverán a celebrar una asamblea para analizar la situación y concretar si sus hijos se suman al curso escolar.

Aunque parecía que ayer se acordaría comenzar las clases –actualmente en torno al 10% acuden al centro escolar–, la mayoría de Primaria y tres o cuatro niños de Infantil–, la asamblea celebrada por la tarde dio un giro, al observar que el centro no reunía, a juicio de los padres convocados por el Anpa, las condiciones necesarias para volver a las aulas tras el período vacacional.

La situación, de hecho, llegó a enfrentar a los trabajadores de la obra y a los representantes de los padres que quisieron acceder al recinto escolar y tampoco existe unanimidad entre profesorado, equipo directivo y padres. Así las cosas, hasta el centro escolar se personó por la tarde la Policía Local que, a petición de la Anpa, levantó acta de algunas deficiencias observadas en el propio patio del centro, como pernos tirados o restos de placas de fibrocemento, que, como señalaron desde la asociación de padres, incluso podrían ser tóxicas para los niños.

En nombre del Anpa de O Cruceiro, José Paz, explicó que algunas aulas “parecen zulos, con plástico negros tapando as ventás e pechado por todos os lados”. Se trataría, indicó, de dos clases por piso, hasta un total de seis, en las que no existe ventilación para los pocos niños que acuden actualmente a las aulas, cuanto más si se produjese el inicio de clases normal, con 25 alumnos por recinto.

Descordinación
Desde el Anpa denuncian también la falta de coordinación de los trabajos, ya que los profesores no saben a ciencia cierta qué es lo que se va a acometer al día siguiente –están pendientes pulidos y pintados de aulas–, por lo que improvisan sobre el recogido del aula para favorecer los trabajos de reforma.

La falta de una seguridad garantizada es otra de las quejas de los padres, que detectaron restos de uralita y de material de trabajo en el patio al que tienen acceso los niños con la consiguiente peligrosidad para los escolares.

Por las tardes se da la circunstancia, además, de que profesores y trabajadores de la obra comparten espacio.

Ante esta situación, la asamblea de ayer acordó la elaboración de un escrito dirigido al Concello, de Ferrol desde la Federación de Anpas, en el que se solicita un contrainforme técnico sobre el estado actual del centro, con el fin de que se lo notifiquen a la Xunta.

Asimismo, los padres del Anpa remitirán otro escrito a la Xefatura Territorial de la Consellería de Educación enumerando los motivos y deficiencias observadas uy que son el motivo por el que no han incorporado todavía a sus hijos a las aulas.

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