martes 20.08.2019

Los poetas de las rondallas: Wenceslao Veiga y Gadea y Ángel Fernández Torres

Retrato de Ángel Fernández Torres
Retrato de Ángel Fernández Torres

Las agrupaciones musicales conocidas como rondallas, que forman parte fundamental de la tradición musical ferrolana, se formaron tal como hoy las conocemos a mediados del siglo XIX. Integradas exclusivamente por varones, fruto de la época de su creación, cantaban a la mujer ferrolana en los Carnavales y en la noche de las Pepitas. Entre los autores de las letras de sus canciones destacan dos conocidos poetas ferrolanos: Wenceslao Veiga y Gadea y Ángel Fernández Torres. 

Wenceslao Veiga y Gadea nació en Ferrol el año 1855 y murió en Barcelona el año 1916. Autor teatral y poeta bilingüe, desarrolló un continuo trabajo como periodista en los medios de comunicación. Además de escribir en “El Correo Gallego”, colaboró en publicaciones argentinas y cubanas, como “El Eco de Galicia” en Buenos Aires y “Pro-Galicia” y “Suevia” en La Habana. 

En Ferrol fundó y dirigió diversas publicaciones periódicas: “El Criticón” (año 1884), “Agua va” (año 1886), “La Monarquía” (año 1886), “El Clamor Público” (año 1899) y “El Otro”, un semanario festivo que Wenceslao Veiga fundó el año 1901 y donde publicó numerosas poesías firmadas con el seudónimo de B. Iga. Un ejemplo es la composición titulada Doña Soledad Marina, de la que reproducimos algunas estrofas:

Da pena bajar al muelle, No hay buque disponible y contemplar la bahía, en donde arbolar la insignia, sin una nave que ostente y no le queda otro mástil el pabellón de Castilla. ¡Que el mástil de la machina¡
Dentro del género dramático estrenó el año 1902 en el Teatro Jofre la obra Ferrol en caricaturas y el año 1904 la revista El Ministro en Ferrol, con música de Benito Vilumbrales. En el campo literario Veiga y Gadea publicó Antes, ahora y después y Treinta sonetos por diez céntimos. En general su obra de escritor destacó por su característico tono cómico y festivo, incluso caricaturesco.

Entre las composiciones más conocidas que Wenceslao Veiga escribió para las rondallas ferrolanas están Los Pierrots (Vals, año 1895), Melancolía (Danza, año 1898), Es bella Pepita (Vals, año 1902), Noche serena (Vals, año 1904), A los ferrolanos (Vals, año 1905) y Las Mercedes (Vals, año 1912).
Ángel Tomás Fernández Torres, pese a su corta vida, fue uno de los letristas más significados de la Fiesta ferrolana de las Pepitas. Nació en la calle Magdalena de Ferrol el año 1880, siendo hijo de Pedro Fernández y Matilde Torres. De profesión maquinista naval pidió pronto la excedencia en su carrera para dedicarse en primer lugar al dibujo, la realización de tarjetas postales y el proyecto de una serie de escenarios teatrales. Posteriormente se dedicó a su gran afición: la composición de letras de canciones.
Hombre de carácter sencillo y amistoso, Ángel Fernández Torres está considerado como el poeta ferrolano por excelencia, siendo el autor de numerosos versos románticos y de inspiración localista, dedicados a la mujer ferrolana. A muchas de sus composiciones le pusieron música los hermanos Juan y Manuel Pérez, consiguiendo una gran acogida popular. Haciendo honor a su carácter romántico y bohemio, el poeta ferrolano estuvo enamorado de un amor no correspondido, dejando en varias de sus canciones el testimonio de su amor frustrado. 

Entre las numerosas composiciones para las rondallas realizadas por Fernández Torres, prácticamente en el breve período de seis años, están La Acacia (Vals, año 1903); El Nardo (Vals) y Modernismo (Vals), ambas del año 1903); San Pelayo (Danza), Los Nibelungos (Vals), Sin título (Vals) y Felicitación (Vals), todas del año 1904; Camino de Romería (Canción, año 1905); La Magnolia (Vals, año 1906); y Entre sombras (Danza, año 1907), además de otras obras inéditas como Hojas y besos. 

Poco después de su fallecimiento en septiembre de 1910, víctima de la tisis, se creó la rondalla de su nombre, presidida por Julio López Garrote. Precisamente los hermosos y desgarradores versos escritos por Fernández Torres en su lecho de muerte, relativos a su amor imposible, fueron interpretados en abril de 1911 por esta rondalla. Esta última obra suya, la danza Si el día de Difuntos, con música de Juan Pérez, remataba diciendo en sus últimos versos:

Si el día de difuntos no temas, que mi espíritu te paras un momento vagando al son del viento, ante olvidada losa diciendo te perdono, el nombre a descifrar, tu frente irá a besar. si acaso te afligiera algún remordimiento, 

El día de las Pepitas del año 1996 le rindieron a Ángel Fernández un sentido homenaje las rondallas más importantes de Ferrol y su comarca. En septiembre de 1910, al celebrarse el centenario de su muerte, la Sociedad Artística Ferrolana realizó asimismo un homenaje en su memoria.

La vida y obra de Wenceslao Veiga y Gadea fue estudiada por el historiador Guillermo Llorca en su obra Ferroláns, publicada el año 2018. Por su parte, una biografía de Ángel Fernández Torres aparece en la publicación La noche de las Pepitas, obra que el estudioso de la música ferrolana Juan José Fernández de los Ríos publicó el año 2006. Un sistemático y completo estudio de las composiciones musicales de las rondallas de las Pepitas, reproduciendo más de trescientas canciones, fue publicado el año 1992 por Ramón Sánchez Dopico en su obra Cantar en Ferrol. En ella aparecen las composiciones escritas por Wenceslao Veiga y Fernández Torres. 

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Los poetas de las rondallas: Wenceslao Veiga y Gadea y Ángel Fernández Torres
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