domingo 15.12.2019

José Rubia Barcia

El intelectual republicano José Rubio Barcia nació en Mugardos el 31 de Julio de 1914, siendo hijo de Juan Rubia, oficial de la Guardia Civil, y  Leocadia Barcia.

Busto de bronce de José Rubia Barcia, obra del escultor Guillermo Feal, en el Campus de Esteiro
Busto de bronce de José Rubia Barcia, obra del escultor Guillermo Feal, en el Campus de Esteiro

El intelectual republicano José Rubio Barcia nació en Mugardos el 31 de Julio de 1914, siendo hijo de Juan Rubia, oficial de la Guardia Civil, y  Leocadia Barcia. Estudió el bachillerato en el instituto Concepción Arenal de Ferrol, trasladándose en 1931 con una beca a Granada para estudiar la carrera de Filosofía y Letras, licenciándose en 1935 con nota de sobresaliente y premio extraordinario de fin de carrera. Se trasladó a Madrid y después de colaborar como corresponsal en el diario “Política”, órgano del partido Izquierda Republicana, obtuvo el año 1937 la plaza de profesor agregado a la cátedra de Literatura de la Universidad de Valencia.
En plena Guerra Civil protegió al intelectual ferrolano, entonces falangista, Santiago Montero Díaz, mientras era nombrado jefe de redacción de la revista “Armas y Letras”, publicada en Madrid por el Ministerio republicano de Instrucción Pública con el objeto de informar a los oficiales y suboficiales del ejército de la República. Durante los últimos años de la Guerra Civil Rubia Barcia fue jefe de Negociado, encargado de armamentos, en la Subsecretaría del Ministerio de Guerra.
Terminada la contienda militar se exilió a Francia, siendo pronto confinado en el campo de concentración de Cerdans en los Pirineos Orientales. Tras escapar del mismo, luego de una larga peripecia de cuatro meses, José Rubia embarcó en La Rochelle rumbo a Cuba en mayo de 1939, gracias a la ayuda económica de un tío allí emigrado. En la isla cubana permaneció hasta 1943, tratando a Alejo Carpentier y Raúl Roa mientras hacía cine, escribía libros y daba conferencias.
En 1943 se trasladó a Nueva York invitado por Américo Castro para impartir unos cursos en la Universidad de Princeton, pasando luego a trabajar en la Oficina de Información de Guerra (más tarde la emisora La Voz de América), siendo pronto cesado por negarse a traducir y retransmitir un discurso donde Winston Churchill alababa al general Franco. Se dedicó entonces a colaborar en periódicos y revistas y a trabajar como autor de teatro.  
En 1944 se trasladó a Hollywood donde coincidió con Luis Buñuel, trabajando ambos para la compañía Warner Bross. Rubia Barcia trabajó como guionista, director y autor de doblaje en diversas producciones cinematográficas, siendo Buñuel el productor de las mismas. En1945 el intelectual mugardés se casó con Eva López Trejo, joven actriz de 18 años, de ascendencia española; precisamente Luis Buñuel sería su padrino de boda. En 1946 fundó en Hollywood una Academia de Artes Dramáticas. 
También en 1945 el Departamento de Inmigración inicia un proceso de deportación contra Rubia Barcia por razones políticas, llegando ser encarcelado en Seattle. Gracias a una campaña a su favor de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), donde trabajaba y donde llegó a ser profesor de Literatura Española el año 1951, se libró de la deportación. Llegado 1955 en que fue sobreseída su causa y se le concedió residencia legal en los Estados Unidos.  
Ese mismo 1955 viajó con su esposa a Portugal para poder reunirse con su familia gallega, ya que no podía entrar en España, prosiguiendo luego viaje a París. De vuelta a Estados Unidos el año 1957 adquirió la nacionalidad norteamericana y el año 1961 fue nombrado catedrático titular de la Universidad de California, donde prosiguió su labor didáctica hasta ser nombrado, con motivo de su jubilación, el año 1985 profesor emérito de Literatura Española. Previamente, en enero de 1983 ingresó como miembro de la prestigiosa entidad National Geographic Society.  
En 1975 realizó un viaje a su Galicia natal con motivo del fallecimiento de su padre. El 30 de marzo de 1983 es nombrado académico correspondiente de la Real Academia Galega. Ese mismo año obtuvo el premio José Vasconcelos. Durante los años siguientes realiza varios viajes a Ferrol dictando diversas conferencias y participando en varias mesas redondas en diferentes centros culturales de la ciudad, entre ellos el Liceo Rubia Barcia fundado el año 1989 con sede en el barrio de Caranza. El año 1993 hizo donación de su importante biblioteca particular al Concello de Ferrol.
Las publicaciones de José Rubio Barcia, entre libros, ensayos, poemas y traducciones, sobrepasan el centenar. Entre otras, se pueden citar “Tres en uno. Auto Sacramental” (La Habana, 1940), “Valle Inclán y la literatura gallega” (Nueva York, 1955), “Américo Castro y la realidad histórica de España” (Puerto Rico, 1956), “Umbral de sueños” (Los Ángeles, 1961), “Prosas de razón y hiel” (Caracas, 1976), “A aza enraizada. Cantigas de bendicer” (Sada, 1981) y “Mascarón de Proa” (Sada, 1983), un completo ensayo sobre la vida y obra de Ramón del Valle Inclán. 
Fallecido el 5 de abril de 1997 sus cenizas fueron esparcidas en la ría ferrolana, entre Mugardos y Ferrol, las localidades donde vivió sus primeros años. Su vida y obra fueron estudiadas por Eva Ocampo y Esperanza Piñeiro, mientras que una calle del barrio de Caranza lleva su nombre. En junio de 1997 se inauguró en los jardines del Campus universitario de Esteiro un busto de bronce de José Rubia Barcia, obra del escultor Guillermo Feal. 
 

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