Antonio Llago Hermida: “La única forma de poder continuar y no tener un monocultivo en Ferrol es precisamente la innovación”

Antonio Llago Hermida: “La única forma de poder continuar y no tener un monocultivo en Ferrol es precisamente la innovación”
Desde Gabadi se considera que el GNL será una energía de transición, pero que ésta no será inmediata | cedida

La firma auxiliar naronesa Gabadi ha obtenido este año su tercer reconocimiento Cepyme500 –el segundo consecutivo–; un galardón que sitúa a esta polivalente compañía entre las 500 empresas líderes en crecimiento y apuesta por la innovación y la proyección exterior. Ante este hito, hablamos con su director ejecutivo, Antonio José Llago Hermida sobre el presente y futuro de Gabadi y el sector industrial ferrolano.


¿Qué supone una mención de semejante calado para Gabadi?

Cualquier premio es un reconocimiento y de alguna forma te da fuerzas para continuar. En estos momentos, después de la pandemia, después de una política de internacionalización muy fuerte y muchos avatares, este tipo de premios te animan a continuar. Este es el segundo año que se nos concede y la verdad es que es una mención muy importante para nosotros.


Uno de los puntos claves de este galardón es la innovación ¿Cree que se apuesta lo suficiente por el I+D+i en la comarca?

Yo creo que seguramente no. Nosotros llevamos ya diez años y hemos conseguido varios premios, entre ellos precisamente el del Grupo Santander este año. Pero ya no solo por los premios, sino porque consideramos que la única forma de poder continuar y no tener un monocultivo en Ferrol, por ejemplo para Navantia, para los habituales, es precisamente la innovación y el poder vender tus productos en el exterior. Y la única forma es ser bueno o tener muy buen precio, pero sobre todo tener una gran calidad, y para eso tienes que innovar.


¿Cómo ha afectado la pandemia a una firma con una proyección internacional tan marcada?

Llevamos dos o tres años recibiendo reconocimientos a la pyme más internacionalizada de Galicia. Estábamos duplicando nuestra facturación cada año y de una dependencia del 90% del mercado nacional, ahora mismo pasamos a tener una facturación de casi el 70% internacional. Entonces le hemos dado una vuelta a nuestro producto y nuestra forma de trabajar. Lo que sí es cierto es que la pandemia nos ha supuesto un frenazo bastante importante por cuestiones de movilidad de personal. Nosotros realmente realizamos proyectos en el exterior. Estamos realizando proyectos en Canadá, en China, en Oriente Próximo... Y la movilidad de nuestro personal se ha visto totalmente interrumpida. De hecho hay gente que se ha tenido que quedar en China más tiempo, gente que ha querido retornar y hemos tenido que sustituirla por mano de obra local... Ha sido un año bastante complicado desde el punto de vista de la internacionalización, aunque nosotros seguimos apostando por eso.


Ante esta situación ¿qué objetivos a medio y largo plazo tendría Gabadi?

Antes teníamos un objetivo de crecimiento, pero en estos momentos los planes de negocio ya no se modifican a diez, cinco o incluso tres años. Así que yo creo que el año que viene nuestro planteamiento será de mantenernos en el mercado con una pequeña disminución, posiblemente, y un año más tarde volver a retomar el camino del crecimiento. Pero parece que el año que viene será complicado.


Gabadi se ha posicionado como una de las firmas líderes en el sector energético ¿Hacia dónde se dirige esta área de negocio?

Nosotros llevamos muchos años apostando por el gas licuado. Este combustible, debido a las restricciones medioambientales en los buques ha sido una solución digamos que temporal o en algunos aspectos una energía de transición. Nosotros no creemos que la transición será tan rápida, seguramente estará bastante tiempo en el mercado y hemos apostado bastante fuerte. Entonces, en el tema del GNL hemos sido los constructores de nueve buques en China que usan el GNL como combustible, algunos de los mayores portacontenedores del mundo; y en estos momentos estamos con otro tipo de proyectos, tanto de reparación como de uso de la actividad criogénica. Seguramente el hidrógeno será un futuro; no sabemos exactamente cuándo pero es precisamente en lo que estamos focalizando el I+D+i. Seguramente el hidrógeno será a corto, medio o largo plazo una fuente de energía más “eco friendly” o con cero carbono, que es a lo que se tiende en estos momentos.


¿Hasta qué punto está afectando la reducción de emisiones al sector naval?

Las zonas ECA – Emission Control Areas– en estos momentos se han extendido. Pero incluso en zonas no ECA se plantea una reducción consolidada creo que del 2 al 3%, con lo cual seguramente en cinco años estaremos hablando de una reducción de más del 15% de emisiones a la atmósfera. Esto podría parecer poco, pero hay una máxima que siempre se repite y es que tres o cuatro de los mayores buques del mundo contaminan lo mismo que el 75 o 80% de la flota de autos del mundo. Entonces incidiendo en el transporte marítimo, con esa reducción seguramente el medioambiente tendrá una mejora considerable.


¿Cree que el inicio de la construcción de las fragatas F-110 marcará el comienzo de la senda de la recuperación?

Nosotros somos uno de los mayores licitantes de este proyecto, pero no de los primeros en empezar. De hecho seguramente seremos casi de los últimos y por ello no creemos que hasta que pasen al menos dos años la recuperación será plena. Consideramos que entraremos a trabajar en dos años y medio o tres, aunque ya tuvieramos el contrato y ya comenzásemos a trabajar en el aspecto de ingeniería, pero no en el del montaje, que es quizás lo que más carga de trabajo supone para la comarca. Entonces seguramente el año que viene o quizás en dos años comience la senda, pero no una consolidación hasta al menos tres o cuatro años.

Antonio Llago Hermida: “La única forma de poder continuar y no tener un monocultivo en Ferrol es precisamente la innovación”

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