Solo hay que darse una vuelta por los colegios

Un escolar de Ecuador recibe la vacuna del coronavirus | efe
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Que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) haya dado luz a los países de la UE para vacunar contra el coronavirus a los niños de entre 5 y 11 años es de las mejores noticias que se podrían recibir. Primero, porque significa que han constatado que la inoculación es segura para ellos, que es la condición indispensable para que se lleve a cabo, y segundo, porque, si los gobiernos se ponen las pilas, quizá se pueda evitar que en la séptima ola –nadie puede poner la mano en el fuego por que no vaya a llegar– los números de los contagios entre escolares se disparen como ahora. Hay colegios que están sufriendo estos días los brotes que no habían tenido desde que empezó la pandemia. Relajación de medidas en la vida diaria, falsa sensación de seguridad en el ambiente y niños sin vacunar es una combinación perfecta para que el virus salte libre de menor en menor por más precauciones que se tomen en los centros educativos, que no pueden luchar contra lo que pasa fuera de sus muros. A falta de cabeza, vacuna.

Solo hay que darse una vuelta por los colegios