La menor víctima de agresión sexual en 2019 temía por la seguridad de su familia

La causa proviene del Juzgado de Instrucción número 2 de Ferrol | archivo
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La Sala Primera de la Audiencia Provincial de A Coruña acogió ayer la vista oral del juicio contra un vecino de Ferrol acusado de agredir sexualmente y amenazar a una menor en agosto de 2019. Según el escrito de la fiscalía, el presunto agresor forzó a la víctima a mantener relaciones sexuales con él y, una semana más tarde, la amenazó mediante mensajes de texto al sentirse “frustrado” por una relación que la joven, que en el momento de los hechos tenía 15 años, estaba manteniendo.

El acusado defendió en todo momento su inocencia durante la vista, aseverando que las relaciones habían sido consentidas y que los mensajes respondían a que la víctima lo había amenazado con contarle lo sucedido a la pareja de este.



Los hechos


De acuerdo con el escrito del Ministerio Fiscal, derivado del Juzgado de Instrucción número 2 de Ferrol, el incidente tuvo lugar sobre las seis de la tarde del 3 de agosto de 2019. El hombre, que al parecer “conocía ciertos sitios” frecuentados por la víctima, se dirigió a un parque de la localidad, donde esta estaba con un grupo de amigas. Tras pedirle que fuera con él, ambos se dirigieron a una zona de portales donde, tras acceder a uno, el acusado la forzó a mantener relaciones sexuales. La víctima, apunta la Fiscalía, sufrió un estado de shock “que le impidió hablar de lo sucedido” y fue atendida por el Sergas por la agresión.

Una semana más tarde, continúa el escrito, el ahora detenido envió a la víctima un total de 19 mensajes amenazantes y extremadamente vejatorios en los que le decía que confesar la agresión “le iba a salir caro”, que iba a hacer “que se entere todo Ferrol”, que iba a contarlo todo en sus redes sociales o que “por mis muertos que te voy a arruinar la vida”. A raíz de esta serie de mensajes, la víctima se decidió a contar lo sucedido “a su círculo más íntimo”, aunque por miedo la agresión no fue denunciada hasta el mes siguiente.



Miedo


Durante la vista, la víctima negó que las relaciones fuesen consentidas, aseverando que el hombre la paró mientras iba al baño con una amiga y que, tras llevarla a un portal, la forzó a practicar sexo con él “aunque yo me negaba”. Del mismo modo, la joven señaló que en un principio no se atrevió a contarle lo sucedido a su madre por miedo y que, una vez descubrió el pasado del presunto agresor –que cuenta con antecedentes penales–, temió que este pudiese “hacer daño” a su familia.

De esta forma, el Ministerio Fiscal solicita para el acusado una pena de 30 años de prisión –14 años por dos delitos de agresión sexual y otros dos por el de coacción–, la prohibición de acercarse o ponerse en contacto con la víctima y una indemnización de 10.000 euros y los costes del Sergas y el proceso judicial. 

La menor víctima de agresión sexual en 2019 temía por la seguridad de su familia